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Sábado , 21.07.2018 / 14:56 Hoy

Las lecciones de Isabel Allende para envejecer con pasión

La escritora chilena asegura que mantener la actitud de un joven de 17 años es el secreto de la eterna juventud.

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Milenio Digital

A los 74 años —con 21 libros publicados, traducidos a 35 idiomas y más de 67 millones de libros vendidos— Isabel Allende aún se siente encantadora y seductora. Su vida no ha sido sencilla: nació en medio de una guerra mundial y tuvo que vivir una de las dictaduras más brutales de la historia. Sin embargo, la escritora chilena aún conserva la vitalidad que descubrió a los 17 años. Hace un tiempo se subió al escenario de TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) —una plataforma dedicada a difundir ideas en varios rubros de la actividad humana— para dar una charla sobre las vicisitudes que supone la edad. Éstas son algunas lecciones que todos podemos aprender de ella.

  • Mary Oliver dice en uno de sus poemas: "Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa y desenfrenada vida?" Yo pretendo vivir apasionadamente.
  • Envejecer se trata de la actitud: en realidad empezamos a envejecer al nacer y cada quien lo experimenta de manera diferente.
  • Todos nos sentimos más jóvenes de lo que somos en realidad, porque el espíritu nunca envejece.
  • Con los años he perdido personas, lugares y la energía ilimitada de mi juventud. Estoy empezando a perder la independencia, y eso me asusta. Pero si uno aprende a aceptarlo, hay menos sufrimiento.
  • Cuando me siento monótona y aburrida, finjo: actitud.

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¿Qué ha ganado Isabel Allende con la edad?

  • Libertad: ya no tengo que demostrar nada. No estoy atrapada en la idea de quién fui, de quién quiero ser, o qué esperan los demás que sea.
  • Mi cuerpo puede estar cayendo a pedazos, pero mi cerebro todavía no. Le sigo diciendo a mi superyó que me deje disfrutar lo que todavía tengo.
  • Me siento más liviana. Ya no siento rencor, ambición o vanidad, ninguno de los pecados capitales por los que ni siquiera vale la pena preocuparse. Aprendí que es bueno dejar ir.
  • Ya no me asusta ser vulnerable; ya no lo veo como una debilidad.
  • Trato de vivir a conciencia y estar presente en el momento.

Cómo mantener la pasión, según el humor de Isabel Allende.

  • Para una mujer vanidosa como yo, es muy difícil envejecer en esta cultura. Por dentro, me siento bien, encantadora, seductora, sexy, pero nadie más ve eso.
  • El Dalai Lama ha envejecido maravillosamente, pero ¿quién quiere ser vegetariano y célibe?
  • Yo todavía tengo fantasías eróticas con Antonio Banderas y mi pobre marido tiene que soportarlo.
  • Hay que entrenar, decir sí a lo que venga: drama, comedia, tragedia, amor, odio, pérdidas. Decir sí a la vida.


ASS


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