La voz de quien no tiene voz

Hombre de celuloide.
'Lo que reina en las sombras', dirigida por Bernardo Ruiz.
'Lo que reina en las sombras', dirigida por Bernardo Ruiz.

Ciudad de México

Hay un prejuicio tonto en la industria: que es más fácil hacer un documental que una ficción. Falso. Y sin embargo, hay quienes se han embarcado en la aventura de rodar documentales con la idea de dar después el gran salto. Pero Bernardo Ruiz no. Ocho documentales confirman que su vocación es auténtica, que lo suyo es filmar la realidad.

Solo un documentalista real puede ofrecer nuevos puntos de vista de la manoseada guerra contra el narco, que no por trillada deja de ser relevante. Lo que reina en las sombras es un hilado de tres historias inquietantes. La primera está centrada en una monja que ayuda a quienes han vivido la desgracia de ver desaparecer a un ser amado. Concepción ofrece al espectador el rostro humano de un conflicto bárbaro. Ella reza, conforta y organiza marchas en las que exige encontrar a los desaparecidos. Es una luz. Los otros dos protagonistas son las sombras del título. El primero es un narcotraficante desdentado que ofrece a cámara, abiertamente, su propia versión. Lo hace sin cinismos y dice cosas sabidas (que el causante del narco es la pobreza, por ejemplo) y otras que no tanto: “todos suspiramos ahora por los tiempos en que Amado Carrillo era el único jefe del narco”. Así es. Tanto en el narco como en la policía hoy suspiran por un Señor de los Cielos que ponga orden en estos cárteles que operan sin código de honor. El tercer personaje es un agente encubierto de la Border Patrol. Lleno de tatuajes, a veces usa corbata para dirigir operaciones en las que infiltra pequeños grupos que introducen droga en Estados Unidos. Él mismo, por su aspecto y por los detalles de su vida, hubiese podido ser narco. Hijo de inmigrantes ilegales, resulta paradójico que hoy sea uno de los héroes, precisamente, de la Border Patrol.

Una monja, un narcotraficante y un agente encubierto. Estos son los protagonistas de Lo que reina en las sombras, de Bernardo Ruiz, documental escrito con la elegancia de un cineasta que no quiere usar el género como pretexto. Y es por esta vocación que las tres historias están bien tejidas, con tanto gusto que, en efecto, la realidad supera a la ficción. Conforme avanza la historia uno no puede evitar la tentación de preguntarse: ¿por qué han decidido dar la cara este narco y este agente? La pregunta funciona para introducirnos en una trama capaz de mantenernos al borde del asiento. Nos hacemos preguntas. Dudamos incluso de lo que estamos viendo. Pero Bernardo Ruiz deja las respuestas para el clímax de una obra que en sus mejores momentos recuerda a El sicario, Room 164, documental tan poderoso que la cámara no necesita salir del cuarto de un motel para intrigar, cuestionar y sorprender. Lo que reina en las sombras tiene la estructura de una gran película. La historia se desarrolla e interesa más a cada momento, tanto que tal vez no notemos que, además, Ruiz está ofreciendo al público extraordinarios momentos plásticos. Hacia el final los rostros de quienes buscan a sus desaparecidos desfilan ante nosotros en silencio. No sentimos complacidos de que finalmente un director haya encontrado la forma de darles voz.

 

Lo que reina en las sombras. Dirección: Bernardo Ruiz. Guión: Bernardo Ruiz. Fotografía: Bernardo Ruiz. México, Estados Unidos, 2015.