'El salvaje'

Ambos mundos
Guillermo Arriaga
Guillermo Arriaga (Especial)

Ahora que se acaba el 2016 quisiera decir que El salvaje, la última novela de Guillermo Arriaga, es uno de los mejores libros que he leído, no solo en este sino en los últimos años. En él retoma su mundo más sólido: la crudeza del barrio, las calles de la Unidad Modelo con sus grupos neonazis y ultra católicos, la corrupción policial y la fiereza del combate por la vida en un medio en el que Juan Guillermo, el protagonista, debe aprender a sobrevivir siguiendo la estela abierta por su hermano mayor, Carlos, quien muy pronto morirá, como morirán todos los miembros de su familia, incluidos los padres, la abuela, los dos canarios y el perro. En la primera página, tras describir una apacible mañana en su casa, el narrador anuncia que muy pronto todos desaparecerán, y por eso el fin de su adolescencia estará consagrada a la durísima pasión de la venganza. La historia del joven se trenza con otra, lejos de México, en el norte de Alaska, en las llanuras del Yukón, donde un indio inuit llamado Amaruq caza un lobo e intenta llevarlo de vuelta cruzando estepas nevadas y tormentas. Ese animal, el lobo, acaba siendo el eje que une las historias, pues el joven mexicano de la calle Retorno 201, al quedarse huérfano, decide también adoptar un lobo que otra familia pensaba sacrificar y lo lleva a su casa. Como en La migala, de Arreola, Juan Guillermo combate la tristeza de la orfandad y la pérdida del hermano con los gruñidos y el acecho del animal en su propia casa. El aprendizaje para domarlo será el despiadado aprendizaje de la vida, la sabiduría que proviene de convivir a diario con el miedo y la posibilidad de la muerte hasta que ese lobo, transformado en el centro de sus anhelos, lo impulsa a un viaje que, en el fondo, será la búsqueda de la redención y del propio destino.

En El salvaje Arriaga hace una síntesis de toda su obra anterior —fílmica y literaria— para reconstruir su mundo estético: la violencia urbana, la cacería, las fronteras humanas y las reales, la soledad y el amor, los celos y la amistad, la lealtad y la lucha por modificar el extraño destino de las personas, el amor por el animal salvaje y la dignidad que ellos transmiten a quien logra domarlos o cazarlos, en fin, una obra apasionante y vertiginosa que nos interroga sobre la propia vida y que nos hace creer, una vez más, en la gran literatura.

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