Villanas como en telenovela

Hombre de celuloide
'Las hijas de Abril' del director mexicano Michel Franco
'Las hijas de Abril' del director mexicano Michel Franco (Especial)

Michel Franco se promociona como autor de culto. Su cine es contenido, minimalista y aburrido. Las hijas de Abril sigue el estilo al que nos ha acostumbrado, pero ganó el premio especial del jurado en la categoría Un Certain Regard que se ofrece cada año al cine alternativo del mundo. No es la Palma de Oro, por más que la mercadotecnia se concentre en la palabra Cannes como si fuese garantía de buen gusto. El director ha dicho que el tema le interesó porque en México hay muchas adolescentes embarazadas. Aún queda por saberse en qué investigación se basó el director para llegar a tan sesuda conclusión, pero lo que sí queda claro es que Las hijas de Abril es una nueva muestra de miserabilismo mexicano. Según la Real Academia, el miserabilismo es la tendencia a exhibir en la pintura o el cine la miseria humana, un asunto al que resulta muy afecto el cine alternativo nacional. Si algo une a Eugenio Derbez con Michel Franco y otros notables directores nacionales es esta necesidad exhibicionista.

Abril está embarazada y llegado el momento aparece en escena una madre tan mala que recuerda al thriller estadunidense o, en el clímax, una telenovela. Como en anteriores películas de Franco, los giros resultan extravagantes y gratuitos. Abril, interpretada por Emma Suárez, no solo da título a la película, es parte de una trama que promete explorar el complejo mundo de las relaciones entre madre e hijas, pero no lo logra entre otras cosas porque a Franco le falta conocimiento del ser humano. Puede que desde el punto de vista formal ésta sea su mejor película hasta la fecha. Si algo ha logrado el cine mexicano en los últimos 30 años es hacerse de una factura y, aunque las mejores películas mexicanas se están haciendo en Estados Unidos, México ha conseguido que su cine se transforme casi en industria. Casi, pues para ser una industria no solo se necesitan buenos actores, fotógrafos y sonidistas; no solo se necesitan directores deseosos de explorar algo tan complejo como la familia disfuncional. Se necesitan sobre todo guionistas, escritores que, en efecto, conozcan a sus personajes lo suficiente como para llevarlos más allá del melodrama y no los dejen atrapados en algo tan poco alternativo como una telenovela.


Las hijas de Abril. Dirección: Michel Franco. Guión: Michel Franco. Fotografía: Yves Cape. Con  Joanna Larequi, Valeria Becerril, Enrique Arrizon, Emma Suárez. México, 2017.

@fernandovzamora