Michael Rowe. “Las relaciones personales son ahora desechables”

Con 'Invierno prematuro' se cierra la trilogía dedicada a explorar los significados de la soledad 
'Invierno prematuro' de Michael Rowe
'Invierno prematuro' de Michael Rowe (Especial)

Después de Año bisiesto y Manto acuífero, Michael Rowe cierra su trilogía de la soledad con Invierno prematuro. En su nueva cinta, el realizador pone su objetivo en David (Paul Doucet), un hombre de 40 años que, ante la presunta infidelidad de su esposa, ve cómo su estabilidad emocional se tambalea. Sin concesión alguna, el cineasta australiano explora las vicisitudes psicológicas de la búsqueda de la felicidad.

Con Invierno prematuro cierra su trilogía sobre la soledad. A diferencia de las dos primeras, ahora se centra en un personaje masculino.

Ahora quería trabajar con un personaje masculino para hablar de mi experiencia en términos de etapas de vida.

¿Después de esta trilogía cambió su percepción de la soledad?

En cada película exorcizo demonios y exploro temas que me causan o me han causado conflicto. Por medio del cine profundizo en el autoconocimiento y ahorro años de terapia. Creo que la soledad es relativa y puede ser autoimpuesta. Puedes construir vínculos hacia el exterior incluso con animales. En momentos de una aparente soledad, si no te dejas cegar por la emoción verás que en realidad no estás solo.

Una de las primeras escenas de su película es una relación sexual pero casi antierótica. Sus personajes lucen solitarios a pesar del contacto físico.

El sexo nos suele llevar a pensar en el acompañamiento, pero no siempre es así y menos en la era de Tinder. Sin un vínculo emocional, puede profundizar la sensación de soledad. El cliché nos dice que el sexo une, pero también puede evidenciar el fracaso de una pareja.

En una época donde se supone que estamos híper comunicados, ¿qué tan necesario es hablar de la soledad?

Es muy necesario. La ilusión de estar híper comunicados a través de la tecnología quedó en promesa. Apenas estamos descubriendo que para una comunicación real no basta el intercambio de información; se necesita estar cara a cara y un contacto más personal.

¿Por eso desarrolla personajes alienados a su realidad?

Quería explorar la soledad en diferentes presentaciones y momentos. La soledad que se genera en un matrimonio me parece muy común y pocas veces nos detenemos para hablar de ello. En esta época de capitalismo desbordado, las relaciones se conciben como mercancías desechables. No quiero sonar apocalíptico, pero la tecnología nos está volviendo pasivos emocionales y nos reduce a una carrera por llenar deseos e impulsos de manera inmediata.

La trilogía plantea una reflexión moral que muestra sus cimientos en sus respuestas a mis preguntas.

No me interesa dar recetas. Prefiero reflexionar y plantear un dilema moral. Vivimos una época en la que se están redefiniendo muchas cosas. Durante mucho tiempo la información básica sobre cómo funciona el mundo provino de la religión. A partir del siglo XX esta tendencia cedió ante los embates de la ciencia. Hoy es más fácil comprender la forma en que funcionan ciertos procesos naturales a partir de un modelo científico que implica deshacernos de una necesidad emocional, espiritual o religiosa.

¿Con esta película concluyó su discurso sobre la soledad?

La soledad es uno de los grandes temas de la condición humana. Cada película de amor es en realidad una reflexión sobre la naturaleza de la soledad. Así que no sabría responder.