Poco ruido y algunas nueces en el homenaje a Cervantes

Las celebraciones por el cuarto centenario luctuoso del manco de Lepanto no han alcanzado la dimensión que deberían tener.
Este año se cumplen 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes.
Este año se cumplen 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes. (Especial)

Madrid, España

Aunque hay confirmados 133 actos que abordarán la figura y obra de Cervantes y el presupuesto que aporta el Ministerio de Cultura español llega a los 3.5 millones de euros, las celebraciones por el cuarto centenario luctuoso del manco de Lepanto no han alcanzado la dimensión que deberían  tener.

Ya lo había señalado el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, quien acusó hace pocas semanas que España estaba perdiendo la oportunidad de homenajear al escritor, al no darle a este cuarto centenario el eco y la resonancia que merece.

Asimismo, el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, lamentaba que la Comisión Nacional creada para esta celebración fuese “un poco atrasada” cuando el “Año Cervantes” estaba ya encima y apenas había visos de actividad.

Para salir al paso de esas críticas, el secretario de Cultura, José María Lassalle, quiso justificar la pasividad de las instituciones oficiales diciendo que una “fastuosa” conmemoración podría ser entendida como “una politización de la figura de Cervantes”, lo que ha aumentado las suspicacias en el medio cultural, pues, como señaló el académico Luis Mateo Díez, “nada hace que una celebración que rebasa cualquier posible apropiación, sea partidista o no, como la de la figura de Cervantes, se tome con tanta apatía, y lo único que demuestra es la incultura o, peor aún, el desinterés premeditado de quienes no se aplican a darle el lugar que merece y tiene entre los hispanohablantes el mayor genio de nuestra literatura”.

Así las cosas, el pistoletazo de salida llegó finalmente a comienzos de marzo, con la inauguración en la Biblioteca Nacional (BNE) de la exposición Cervantes, de la vida al mito (1616–2016), la cual reúne un importante conjunto de piezas relacionadas con la vida del escritor, provenientes de diversos fondos cervantinos, como el de la propia BNE, el más completo de los conservados en cualquier institución pública del mundo.

Otras actividades destacadas que figuran en el programa —estructurado en cinco bloques que abarcan propuestas de artes escénicas, exposiciones, congresos, restauraciones— son el Ballet Don Quijote, creación de la Compañía Nacional de Danza de España; el proyecto escénico organizado por el Centro Cultural de España para el Festival Cervantino de Guanajuato, Un Quijote de ida y vuelta. Miradas cervantinas del viejo y el nuevo mundo, un cruce de miradas entre México y España, cuyo montaje partirá de la convivencia entre un autor y una directora mexicanos que, a través de una mirada contemporánea, buscarán encontrar las resonancias morales e ideológicas que tiene el texto cervantino en el México actual, y la mirada de un autor y un director españoles que buscarán resaltar los valores clásicos presentes en Cervantes; la puesta en escena de la obra musical de Manuel de Falla El retablo de maese Pedro en el Teatro Real; el proyecto organizado por el Hay Festival, Acción Cultural Española y el British Council para conmemorar la coincidencia de los 400 años de las muertes de Cervantes y Shakespeare, en el que doce escritores contemporáneos (seis de habla inglesa y seis de habla hispana) escribirán un texto original e inédito para mostrar la repercusión e influencia internacional de los dos genios literarios; el Encuentro de Escritores y Críticos de las Letras Españolas en Verines dedicado a Cervantes (el 22 y 23 de septiembre); o el ciclo “En el siglo de Cervantes y Shakespeare”, que analizará los aspectos menos conocidos de la obra cervantina y su relación con la obra de Shakespeare, así como su contexto histórico.