El regreso de la otra Fuerza

Hombre de celuloide
'Rogue One: Una historia de Star Wars'
'Rogue One: Una historia de Star Wars' (Lucasfilm)

Los fanáticos de Star Wars son de temer. Resulta difícil hacerles ver que luego de la trilogía original todo ha sido publicidad. Llega a la cartelera Rogue One: Una historia de Star Wars, joya mercadotécnica que sin embargo tiene dos aciertos: supera la decepción de El despertar de la fuerza y recupera la emoción del personaje más atractivo de la serie.

Rogue One es la mejor de las películas desde El retorno del Jedi. A pesar de todo, los efectos especiales siguen siendo el motor de la aventura, pero el nuevo director se permite explorar otros terrenos del cine. La actuación, por ejemplo. Peter Cushing es el más llamativo porque murió hace doce años y es, por tanto, un efecto especial. Desde el punto de vista artístico, la película se la lleva Diego Luna porque, siguiendo la tradición de sus predecesoras, Rogue One calca al carbón los estereotipos de Lucas, pero Luna da al equivalente de Han Solo un aire personal. Hace suyo al tipo rudo que, más que amor, ofrece ternura a la heroína. Luna tiene, como es de esperar, a un amigo salido de esta galaxia muy, muy lejana. Y con este nuevo robot aniñado confirmamos que el peor enemigo del nuevo Star Wars es el viejo Star Wars porque si bien K–2SO está lejos de ser tan odioso como Jar Jar Binks, la verdad es que da fastidio lo evidente de la caricatura del adolecente de piernas largas, caminar encorvado y actitud de sabelotodo. Éste es el personaje más soso. Aún así, el director se permite realizar dos o tres escenas oscuras. Con ellas refresca una serie que tiene que abandonar de una vez por todas el corsé de infantilismo en que la encerró su propio creador. En cierta escena, un piloto de la rebelión está por ser torturado por un amasijo de apéndices que parece salido de las pesadillas de Freud; en otra el jedi ciego ofrece una espectacular coreografía de arte marcial. Hay otra escena, calcada de Melancolía, de Lars von Trier, que fascina por su romanticismo y, en fin, Rogue One parece sentar un precedente en el futuro de la serie porque consigue volver a emocionarnos cuando se escucha la fanfarria y Darth Vader hace su entrada triunfal.

Rogue One: Una historia de Star Wars (Rogue One). Dirección: Gareth Edwards. Guión: Chris Weitz, Tony Gilroy, John Knoll, Gary Whitta, basados en los personajes de George Lucas. Fotografía: Greig Fraser. Con Felicity Jones, Mads Mikkelsen, Diego Luna, Ben Mendelsohn. Estados Unidos, 2016.
@fernandovzamora