Un director duro de matar

Hombre de celuloide 
Shane Black dirige Dos tipos peligrosos protagonizada por Ryan Gosling y Russell Crowe.
Shane Black dirige Dos tipos peligrosos protagonizada por Ryan Gosling y Russell Crowe.

Dos tipos peligrosos comienza más o menos bien, se pone mal y termina por aterrizar en un final muy mediocre. Shane Black, el director, escribió hace casi 30 años la franquicia Arma mortal. Más tarde se volvió también su director. Cuando termina Dos tipos peligrosos, uno tiene la impresión de que Black está queriendo reinventar la serie que creó en los años ochenta. Y la verdad es que en este 2016, Ryan Gosling y Russell Crowe tienen una química casi tan atractiva como la de Mel Gibson y Danny Glover en 1987, ya se sabe: dos detectives rudos que en el fondo tienen buen corazón. Uno está medio loco y el otro es medio idiota. Crowe, en efecto, parece tan extraviado como Gibson, y en cada película que actúa uno termina preguntándose qué está haciendo con su carrera. Crowe parece decidido a acabar con su imagen de buen actor.

Dos tipos peligrosos tendría que haber sido la primera parte de una serie de filmes. Cuatro al menos, como Arma mortal. Black tendrá que inspirarse en otro lugar porque la película ha tenido una pésima recepción popular. La crítica, en cambio, la encuentra disfrutable. Y es que hoy la crítica de cine se solaza tanto en la frivolidad que los defensores de Dos tipos peligrosos enumeran las “influencias” de la película: Polansky (Chinatown), Tarantino (Pulp Fiction) y David Lynch (Terciopelo azul). Reconocer guiños no hace a una crítica buena ni plagiar secuencias hace a una película mejor. Dos tipos peligrosos es mediocre porque lo que tendría que ser cine de puro entretenimiento no entretiene. Al otro lado del espectro, Arma mortal (al menos la primera) era entretenida, hilarante y hasta vale la pena volver a verla. Gosling está sobreactuado. Russell Crowe no solo tiene problemas de sobrepeso, se mueve con tanta indolencia que vuelve inverosímil que sea un buen peleador. Defender estéticamente Dos tipos peligrosos sería realmente extravagante, con todo y que la reconstrucción de época está más o menos bien lograda. En cuanto al guión… Dos tipos peligrosos sigue tan puntualmente el esquema del viejo cine negro de Estados Unidos y Francia que parece una caricatura: dos detectives persiguen un McGuffin en el entorno sórdido en que siempre encontramos muchachitas cándidas en problemas, políticos corruptos y asesinos crueles e insensatos. Los Angeles en 1976 resulta el lugar perfecto para revivir esta clase de cine: es una ciudad llena de porno, drogas y detectives caradura. Lo malo es que ni siquiera un personaje tan simpático como la hija del investigador medio idiota levanta un guión que se limita a seguir fórmulas. Que dichas fórmulas deban tanto al propio Shane Black poco importa. También existe el autoplagio.

Con Iron Man 3, Shane Black ya había conseguido lo que con Dos tipos peligrosos: una película de entretenimiento que no deja satisfecho al público, pero a la crítica sí. Black es un buen artesano que se cree artista. Cierta crítica también lo cree, pero el público que levantó su carrera hasta volverlo de culto, en este caso, tiene razón.

@fernandovzamora

 

Dos tipos peligrosos (The Nice Guys).Dirección: Shane Black. Guión: Shane Black, Anthony Bagarozzi. Con Ryan Gosling, Russell Crowe, Matt Bomer, Kim Basinger. Estados Unidos, 2016.