La culpa es de los unamitas

Guía visual.
Espacio Escultórico de la UNAM.
Espacio Escultórico de la UNAM.

En el principio hubo un hoyo, ¿no? Porque para poner los cimientos de un edificio de ocho pisos, como el Edifico H que dañó radicalmente el paisaje del Espacio Escultórico de la UNAM, tiene que haberse excavado un hoyo inmenso en tierra firme. ¿Nadie notó el trajín de las excavadoras y la posterior cimentación? ¿Ni a los albañiles que en una construcción modular precisan conectarse a las redes urbanas de electricidad, agua, drenaje y etcétera?, ¿de verdad nadie vio nada cuando se ubicó el primer piso? El ir y venir estruendoso de camiones con material de construcción y grúas con torres de unos 80 metros de altura, debe de haberlo notado alguien porque aunque se utilice material precolado éste se transporta en camiones. ¿De verdad nadie vio las cuadrillas de albañiles, plomeros, electricistas, maestros de obra, ingenieros? Luego vino el segundo piso. Ahí ya podían haber visto algo. Pero no. Con el cuarto y quinto pisos la agresión absurda al paisaje escultórico, tan disfrutado por varias generaciones, era un hecho. Obviamente hubo varillas altísimas. ¿O no? Si la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM comenzó presuntamente la obra en octubre de 2015, es de suponer que alguien se enteró y tuvo acceso a los planos del proyecto. ¿O se hizo todo en la mayor secrecía en tiempos del rector Narro? Qué va. ¡Brotó como un volcán! ¿El Edificio H se armó fuera de la UNAM y apareció de un día para otro? Repito: hubo grúas al montar los paneles precolados, ¿verdad? El mitin del otro día, tan registrado en redes sociales, ¿no pudo hacerse mucho antes? ¿Por ejemplo cuando comenzaba a hacer erupción este Edificio H que es todo menos mudo? Así no es más que un mitin tardío. Con todo y los impecables argumentos de la carta al nuevo rector. Cuando ya iban por el séptimo piso, ¿nadie en toda la zona vio nada ni lanzó la voz de alarma? ¿Pues qué pasó? ¿Se trabajaba de noche y al amanecer todo se volvía invisible? De verdad: ¿nadie pudo registrar con un simple celular ninguna etapa del proceso? ¿Nadie hizo circular una fotografía en… cuánto... cuatro meses? ¿Y nadie vio nada? ¿Por qué estando Narro en el poder no se le cuestionó la hechura de un bodrio así? ¿Por qué sí al nuevo rector que, por cierto, no es santo de mi devoción? El personal de Estéticas de la UNAM queda muy mal parado pues está mucho más cerca del edificio que la mayoría de los mortales. La Facultad de Arquitectura también… por evidenciar cierto tipo de mala arquitectura de moda en México. Si la UNAM comete una aberración como ésta, ¿qué podemos exigir a los arquitectos que están “reconstruyendo” grandes zonas de la Ciudad de México? Ahora nos explicamos por qué la ciudad está quedando tan fea. ¿Nadie ve nada? Sabemos que cuando se nombra una junta de notables es para no resolver nada. ¿Servirá? ¿Avalará un adefesio mochado de cuatro pisos? El Espacio Escultórico es público. Aquí no hay más que dos sopas: o nos ponemos radicales y exigimos la demolición total o lo dejamos como recordatorio de la pasividad académica y la culpa es de los unamitas.