La extraña prosa de Millás

Café Madrid.
Juan José Millas.
Juan José Millas. (Diario de Navarra)

El padre del escritor Juan José Millás sabía que en la posguerra española “el dinero se desvalorizaba muy rápidamente”. Así que cada cierto tiempo gastaba las pesetas que ahorraba en cosas para la casa y su familia. Un día le compró a su hijo la Enciclopedia Espasa y el chiquillo no tardó en entretenerse buscando palabras raras o misteriosas. Cuando leyó el texto correspondiente a la palabra “muerte”, su imaginación se activó como nunca antes lo había hecho, pues después de la explicación lingüística, científica y técnica del término, había una historia: el esposo de una mujer embarazada había salido de viaje. Al día siguiente, recién llegado a su destino, recibió la llamada de su suegro: “Tu mujer ha muerto”, le dijo sin rodeos. El hombre regresó desolado a su pueblo y al instante se enteró de que su amada ya había sido enterrada. Entonces exigió que abrieran la tumba para poder verla por última vez. En el momento en que las palas de los desenterradores se toparon con el ataúd, comenzó a escucharse el llanto de un bebé. “El niño nació de la madre muerta, vivió muchos años y llegó a ser alcalde de la ciudad de Jerez”, finalizaba el relato.

Aquel suceso marcó tanto a Millás que, hoy asegura, se ha pasado la vida compitiendo con esa historia. Es una narración extraña, de humor o de terror, según quién la mire. O es rara, simplemente. Pero es, sobre todo, un cuento (¿real, ficticio?) que parece recién escrito por este autor valenciano afincado en Madrid, acostumbrado a hacer cuentos y novelas que suelen deambular entre la realidad y el delirio. Y cuando hace periodismo (que lo hace, y muy bien, ya sean artículos o reportajes) retrata situaciones que, si no fuera por la verificación a la que están sometidas, cualquiera pensaría que son inventadas. Una vez, por ejemplo, acompañó a un hombre que tenía un tumor incurable durante el último día de su vida: desde que se levantó hasta el momento en que fue a morirse a la habitación de un hotel, con la ayuda de la asociación Derecho a Morir Dignamente. El texto lleva al lector a meterse en la mente de esa persona que optó por la eutanasia, al tiempo que lo sacude y le revela que el escritor posee una capacidad admirable para comprender al personaje a través de la inmersión psicológica.

Juan José Millás era un empleado administrativo de la compañía de aviación Iberia que dedicaba su tiempo libre a leer y escribir. Con su primera novela, Cerbero son las sombras, comenzó a ser tomado en serio por la crítica y con la cuarta, Papel mojado, le llegó el éxito popular y económico que le permitió dedicarse a la literatura y al periodismo a tiempo completo. Semana tras semana, sus columnas en el diario El País y en la revista Interviú son leídas por un público muy variado. Porque en ellas condensa, entre delirios y sentencias, los mecanismos de la actualidad cotidiana.

Su nueva novela se llama Desde la sombra (Seix Barral) y consolida el particular estilo de su prosa. Cuenta la historia, tan imposible como verosímil (por paradójico que parezca), de un hombre desempleado que un día va a un mercado de antigüedades con la intención de cometer un robo. Como parte de su estrategia, se esconde en el interior de un mueble, pero éste es vendido al instante. Los cargadores lo llevan a la casa de una pareja en la que el hombre escondido será testigo de una vida conyugal que lo hace sentirse más vivo que nunca. ¿Qué esperan para leerla?