Vásquez Montalbán y los continuadores

Ambos mundos
Manuel Vásquez Montalbán
Manuel Vásquez Montalbán (Especial)

Ya escribí sobre las continuaciones de libros y de personajes a propósito de la novela Lo que no te mata te hace más fuerte, de David Lagercrantz, que sigue la exitosa serie Millennium, de Stig Larsson, con un resultado aceptable. Esto se debe, pensé en su momento, a que la saga es más un gran libro de entretenimiento que una obra literaria, lo que permite, al igual que con James Bond, revivirlo y continuar las aventuras con otros autores. Cuando el personaje camina solo por el mundo, el concepto de autoría puede pasar a un segundo plano. Pero cosa muy distinta es el mundo literario, donde los personajes están en relación directa con el autor que los creó. Escribo esto a propósito de Manuel Vásquez Montalbán, autor de infinidad de novelas y padre del inspector Pepe Carvalho.

Pues bien, la editorial Planeta anunció que en 2018 publicará una nueva aventura de Pepe Carvalho y su fiel Biscuter, pero escrita por un novelista para mí desconocido hasta ahora, de nombre Carlos Zanón. Quien reaccionó en España, en primer lugar, fue Antonio Muñoz Molina: “No pongo en duda las cualidades del escritor al que le han encargado el trabajo, pero sí su buen juicio al aceptarlo, y más todavía el de los herederos. Pepe Carvalho no es una franquicia: es una presencia irrepetible en la literatura”.

Comparto la desconfianza de Muñoz Molina, pero por un motivo diferente que tiene qué ver con la atención y el cuidado a las obras originales. No hay nada que le haga más daño a un escritor que sus fieles continuadores. Los que atrapados por el talento de alguien excepcional continúan su estética agregando de su propia cosecha, pues de lo que se trata es de ser “otro” escritor, aunque resguardado en la obra del gran maestro. Pues bien, el resultado de la profusión de “garciamarquitos”, “cortazaritos” y más recientemente “bolañitos” le ha hecho muchísimo daño a los originales. De ahí mi rechazo a estos experimentos, pues aquí no es ya copiar el estilo de un autor pretendiendo ser otro, sino imitarlo para que el personaje en cuestión siga siendo el mismo. Y esto es peligroso para Pepe Carvalho, pues como no sea una obra maestra (y es difícil que lo sea) lo que hará será disminuir al modelo original. Y ni hablar del temible portón que deja abierto. Con la coartada de la experimentación no tardará alguien en proponer el sequel de la saga de los Buendía o los Sartoris o de la bisnieta de Madame Bovary.

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