La voz de un pianista

Vibraciones
Abdiel Vázquez, pianista de la producción La voix humaine que se presentó en Bellas Artes.
Abdiel Vázquez, pianista de la producción La voix humaine que se presentó en Bellas Artes. (Hugo Roca )

Una nueva producción de La voix humaine de Francis Poulenc se presentó el 4 de julio en Bellas Artes —en su versión para piano— con la soprano María Katzarava y el pianista Abdiel Vázquez, quien habla sobre esta experiencia operística

En el proceso de trasladar al piano los sonidos encomendados a toda una orquesta, ¿qué se pierde y qué se gana?

El problema es que mi opinión no es objetiva, ya que al ser quien hace la tarea de trasladar la orquesta al piano debo convencerme de que soy una orquesta y que nada se gana o pierde de la versión orquestal. Es decir, al momento de practicar y, más aún, al momento de la función, estoy convencido de que estoy transmitiéndoles a María y al público exactamente lo que Poulenc quiso transmitir a través de la orquesta.

Al ser escrita para cantante única, la música instrumental dentro de La voz humana adquiere una importancia extraordinaria. En este sentido, se ha dicho que una de las funciones de la orquesta es la de representar la voz —y la personalidad— del hombre con quien la protagonista habla. ¿Estás de acuerdo con esta lectura? ¿Crees que una de tus labores en el piano es dar vida a ese hombre que permanece mudo y oculto hacia el público? ¿Qué tipo de hombre es? ¿Cómo lo percibes?

Veo a la música como la proyección del inconsciente de todos los personajes en escena, no solo del hombre del otro lado de la línea. La música proyecta las emociones que se sienten en escena, y estas emociones pueden sentirse por ambos al mismo tiempo, o solo por ella, o solo por él: ¡imposible saberlo! Así como es imposible saber quién comenzó una pelea de pareja. En cuanto al tipo de hombre, lo percibo a través del texto, y después la música complementa al texto. Este es un hombre astuto y manipulador, que ha desarrollado en ella una codependencia que alimenta su ego y disminuye sus inseguridades. Finalmente, ya se cansó de ella, pues ha encontrado a alguien más, pero él hace lo posible porque la ruptura sea de mutuo acuerdo como resultado de los problemas emocionales, para que de esta manera él termine siendo el maduro y el sensato.

¿Cuál es la relación entre la voz y el piano? ¿Comparten temas? ¿Sus discursos musicales exploran sensaciones contrarias?

La relación entre la voz y el piano es de complicidad y asociación. El piano apoya a la cantante y le ofrece un soporte vocal y emocional. Los temas se entrelazan y pasan de un lado a otro; se juntan, se separan y al final no pueden vivir uno sin el otro.

El libreto de Cocteau enfatiza la comunicación deshumanizada mediante el teléfono: el hombre rompe con la mujer sin necesidad de contacto físico (lo que hace que para él sea fácil mientras que para ella resulta doloroso). ¿Encuentras ecos de esta deshumanización en la música?

Por supuesto. Lo más fascinante es que todos los pasajes líricos que hay en la partitura son muy breves y casi incompletos. Todos terminan siendo interrumpidos de una forma u otra, y así representan lo cínica que es una ruptura telefónica.

¿Cómo fue tu relación musical con María Katzarava?

Es importante hablar de dos cosas: una es la interpretación meramente musical y otra es la interpretación del texto. Si bien una complementa a la otra, es a partir de la interpretación del texto por la que ambos podemos lograr una verdadera cohesión musical. Si bien hubiéramos podido presentar la obra con un solo ensayo (ya que musicalmente nos entendemos a la perfección), todos los demás ensayos fueron dedicados a interpretar el texto y a entenderlo de forma conjunta, para así poder descifrar a los personajes y ofrecer una interpretación musical coherente. Por supuesto, al principio hubo diferencias en la interpretación del texto, pero es precisamente el descubrimiento de éstas y su resultado lo que enriquece y profundiza nuestra interpretación.

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