Síndrome de Capgras [poesía]

Las visiones se mezclan en un delirio que acaba por crear una historia paralela a la vida o la realidad, por simple que sea, en este poema que forma parte de un libro en preparación. 

El síndrome de falsa identificación delirante (SFID) incluye cuatro subtipos básicos: el síndrome de Capgras, síndrome de Frégoli, síndrome de intermorfosis y el de dobles subjetivos. La primera entidad clínica descrita en la literatura corresponde al Síndrome de Capgras (SC) o ilusión de sosias, describiéndose como un falso reconocimiento delirante el cual se caracteriza por la creencia irrefutable por parte del paciente de que las personas que se encuentran alrededor han sido sustituidas por dobles o se comportan como actores.

                                                                                                                                                                                 Teraiza Meza Rodríguez


mi madre es adolf hitler,

la vi preparar discursos frente a la mesa de madera,

la vi conducir un auto a gran velocidad por la baja sajonia con su uniforme oscuro,

la vi degollar con una espada a antílopes y jirafas;

mi padre es sharon stone, johnny depp y joe dimaggio,

a veces iba al estadio de beisbol o intercambiaba personajes

en el set cinematográfico —yo estuve presente cuando se vistió de blanco

y abrió sus piernas a los policías—;

mi mujer es bill clinton antes de conocer a monica lewinsky,

también es saddam hussein —y no está muerto— y mi vecino sin piernas

que ondea una bandera norteamericana todas las mañanas;

mi hija es una extraterrestre de ojos grandes que se comunica

con sus amigas a través de un radio portátil de onda corta,

es lawrence de arabia o peter o’toole, depende de las circunstancias

y de los alimentos que haya ingerido;

mi hijo es un saltimbanqui del siglo xvii que está perdido en un cuarto

donde viven yonkies albinos,

yo lo vi como funambulista en nueva york,

como pordiosero con rostro de jimi hendrix a las afueras de un bar angelino;

yo vi a dios con el rostro de mi hermano mellizo —nunca pudo engañarme—.

yo los amo.

sé que un árbol es un árbol.

yo los comprendo.

una nube cambia de vértigo y de blancos.

yo los perdono.


todos me alientan, todos me alaban, todos me destruyen.