Pequeño Zeus

Hombre de celuloide.
'Room', una película de Lenny Abrahamson.
'Room', una película de Lenny Abrahamson.

Room está dividida en dos partes. A la mitad hay una escena muy emocionante. La gran cualidad de la primera mitad está en que el director recrea un universo. Para contar la historia del amor filial no son necesarios más de nueve metros cuadrados en los que Jack vive encerrado. La segunda parte es más animada. Mucho más emocional y tal vez incluso esperanzada. Se presta a la especulación psicológica. El todo es excepcional.

Cuando Jack cumple cinco años vienen a su mente esas preguntas que persiguen al ser humano. Variaciones de las más profundas cuestiones: ¿qué hacemos aquí?, ¿hay algo más allá de los muros?, ¿qué es la ficción? Y claro, a partir de ésta última, la más inquietante de todas: ¿qué significa la realidad? Para nosotros como espectadores, la realidad al interior de la película es una suerte de infierno; pesadilla de abuso sexual primer–mundista basada en cosas sucedidas en Bélgica, Austria y Estados Unidos: un hombre rapta a una niña, la encierra en el sótano y ella, después de unos años, tiene… a un niño. Las cosas para Jack no son tan sencillas.

Si uno lo piensa, esta historia ofrece una visión mítica de nuestra propia existencia. Lo novedoso de Room está en que se concentra no en lo merdoso de un tipo como el que aparece en Michael, de Markus Schleinzer, o en The Captive, del afamado Atom Egoyan; lo particular en Room es que echa luz donde uno creería que no puede haber más que oscuridad. Y es que para Jack, en el fondo, la vida es como para cualquier niño. A sus cinco años apenas ha tenido contacto con la maldad. Solo ha visto al hombre viejo desde el armario. En confrontación con otras películas de este tema, Room subraya el amor y, se entiende, la cosa no es fácil. Pensemos este hecho: el niño, que es aquí la voz narrativa, es hijo de uno de esos que despierta en nosotros el más firme deseo de venganza. Pero es un pequeñito adorable. Y hay una madre y en ese amor (que solo es posible ver, no se debe contar aquí) y en esa relación todo horror cobra nuevos sentidos. Vuelve la maravilla de tener cinco años y comenzar a aparecer en la existencia, llenos de preguntas que no podemos dejar de pensar aunque sabemos ya que nunca podremos darles respuesta. Las mismas preguntas que nos hicimos de niños se ocultan detrás de máscaras muy distintas.

¿Cómo amar a Jack? La protagonista responde con contundencia durante una entrevista. Lo hace muy sorprendida. Pero son tantas las cuestiones que se abren con esta premisa, que Room es una de esas películas que uno tiene que ver.

Emma Donoghue, la guionista, es la primera que ha encontrado algo de luz en semejante clase de truculencias. Ha encontrado poesía gracias a la creación de dos personajes entrañables. Jack, preguntándose por el sentido del universo, es un pequeño ser humano que nos invita a seguir preguntando: ¿acaso hay algo más allá de esta ventana que es el mundo físico y que a nosotros nos parece tan normal? El gran logro de Donaghue consiste en haber escrito la historia de un Zeus a quien Rea debe salvar del padre asesino.

 

Room (La habitación). Dirección: Lenny Abrahamson. Guión: Emma Donoghue basada en su propia novela. Con Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Irlanda, Canadá, 2015.