Optimismos

Escolios
El recién publicado libro de Zaid consta de doce breves y deslumbrantes ensayos y una cronología, en los que nos recuerda los buenos momentos del mundo y de la humanidad
El recién publicado libro de Zaid consta de doce breves y deslumbrantes ensayos y una cronología, en los que nos recuerda los buenos momentos del mundo y de la humanidad

La memoria tiende a magnificar los acontecimientos negativos y soslayar los positivos. Por eso, una prescripción terapéutica sugiere anotar las cosas buenas ocurridas a lo largo del día para no olvidarlas. La historia también es pesimistamente selectiva y resulta difícil encontrar obras capaces de infundir, con argumentos e inteligencia, cierto contentamiento del espíritu. En los meses recientes, sin embargo, me he hallado con tres libros, de muy distinta época, extensión e intención, con una poderosa carga de lucidez y esperanza. Se trata de Ecotopía de Ernest Callenbach; de la voluminosa Historia intelectual del siglo XX de Peter Watson y de la esbelta pero sustanciosa Cronología del progreso de Gabriel Zaid. Publicada en 1974, la utopía ecológica y contracultural de Callenbach elucubra que en 1980 Oregon, el norte de California y Washington se separan de la Unión y fundan Ecotopía. La trama novelesca gira en torno a la visita de un periodista norteamericano a Ecotopía décadas después de la secesión y dispone de inusitados toques de humor y erotismo, pero lo más impresionante es la minuciosa imaginación social que permite vislumbrar un crecimiento ajeno a la depredación. En Ecotopia se mezclan el gusto por el trabajo manual con la alta tecnología digital; la aplicación consistente de políticas públicas orientadas al bien común con la democracia plena y el rechazo al consumo maquinal con un permisivo hedonismo.

El libro de Watson, publicado al inicio del nuevo milenio, es una descomunal crónica periodística, que busca enlazar, mediante un mosaico narrativo, el desarrollo de las ideas del siglo XX en las más diversas artes y ciencias desde la publicación en 1900 de La interpretación de los sueños de Freud hasta el auge del Internet. Si bien esta descomunal empresa (luego Watson hizo una historia intelectual de la humanidad) puede contener inexactitudes, peca de anglocentrismo y se demora en lo pintoresco, ofrece, a cambio, un loable ánimo de difusión, una ágil narrativa y una visión de conjunto de las perlas emanadas entre la violencia del pasado siglo.

Finalmente, el recién publicado libro de Zaid consta de doce breves y deslumbrantes ensayos y una cronología, en los que nos recuerda los buenos momentos del mundo y de la humanidad (entre ellos que haya habido creación) y demuestra con implacable sentido común, así como con referencias y datos inobjetables que, pese a los desesperantes rezagos y frecuentes reversas, existe un innegable progreso material y moral. La cronología tiene celo investigativo, amor por el detalle, pero también una perspectiva de largo alcance y, sobre todo, una sonrisa de agradecimiento y celebración por el milagro de la creación y la invención, por esa pertinaz rebelión del individuo contra el mero reflejo o la inercia. Son libros optimistas porque entienden la ambivalencia de la herencia histórica, los azares benéficos de la libertad y las asombrosas y contrastantes posibilidades de lo humano.