Vargas Llosa en la Pléiade

“La verdadera literatura es siempre una literatura comprometida”
El escritor peruano forma parte de la Biblioteca de la Pléiade
El escritor peruano forma parte de la Biblioteca de la Pléiade (AFP)

París

Esta semana en París, se han presentado los dos volúmenes de la obra narrativa de Mario Vargas Llosa, con los que ha integrado la prestigiosa Biblioteca de la Pléiade, de las ediciones Gallimard.

En presencia el escritor peruano y de diversas personalidades diplomáticas, literarias y culturales, se realizó la lectura de una selección de sus textos traducidos al francés (La casa verde, La tía Julia y el escribidor, El paraíso en la otra esquina), a cargo de la escritora y miembro de la Academia Francesa, Florence Delay y del actor de la Comédie-Française, Bruno Raffaelli.

Durante las palabras que, en francés, Mario Vargas Llosa dirigió a los presentes mostró la emoción que en él ha suscitado el formar parte de la Biblioteca de la Pléiade: “fue el día más bello de mi vida”, afirmó, cuando recibió la carta del director de la editorial, Antoine Gallimard, anunciándole su entrada en la colección. Expresó igualmente la dicha que ha representado para él encontrarse en compañía de autores que admira profundamente, Proust, Céline, Sartre, Malraux, entre tantos otros: “afortunadamente no estoy solo, añadió, el gran Borges y el gran Octavio Paz están conmigo, sino mi vergüenza sería aún más grande ante tal honor y privilegio”.

Adoptando un tono muy personal, compartió además con la numerosa audiencia el papel que la literatura y la cultura francesa han tenido en su formación de escritor: “fue gracias a Francia, en 1958, que descubrí qué tipo de escritor quería ser. Gracias a la lectura de Madame Bovary y La educación sentimental de Flaubert, supe que quería volverme un escritor realista –alejado sin embargo de ese realismo lleno de vulgaridad, marcado por esa falta de esmero, que había conocido en Latinoamérica. Por el contrario, con Flaubert, el realismo era de un rigor extremo, una búsqueda fanática de la perfección.” Concluyó su intervención reafirmando la que ha sido hasta ahora su posición de escritor y que, en sus palabras, debe también a Francia: “aquí descubrí también que la literatura no puede ser neutral, que siempre debe tomar partido, que debe ser comprometida. Sé bien que hoy en día el compromiso no es algo que esté de moda, aunque yo sigo creyendo fervientemente que la verdadera literatura es siempre una literatura comprometida, polémica, siempre problemática, que defiende o amenaza, aun cuando en ocasiones se equivoque y tome el partido de causas erróneas o injustas. La gran literatura no es simple reflejo del mundo, es más bien voluntad de transformación, de rebelión.”

La presentación de los volúmenes de la Pléiade ha sido también la ocasión para celebrar los 80 años del escritor, con una recepción en la Casa de América Latina, en la que estuvo acompañado de su pareja, Isabel Preysler, de sus amigos en Francia, así como de quienes participaron en la elaboración de tan ambicioso proyecto, Stéphane Michaud, el director de la publicación, y la reconocida traductora al español Anne Picard. Según el mismo Vargas Llosa, “no existe en español una edición equivalente de sus obras, que posea el rigor y la exactitud como la que se publica hoy en la Pléiade”.