Lucidez e ironía

Reseña
'Diario. Memorias de la vida literaria 1863'
'Diario. Memorias de la vida literaria 1863' (Libros Magenta, Secretaría de Cultura)

Por solo el hecho de que el premio literario francés más importante lleve su nombre, debería bastar para que los hermanos Goncourt —Edmond y Jules— sean conocidos en cualquier latitud; lamentablemente, pertenecen al linaje de los escritores secretos. Sin embargo, hay razones, diremos prácticas, que explican el hecho de que solo un puñado de lectores se acerque a ellos. La edición francesa de su Diario consta de alrededor de cuatro mil páginas y eso exige un lector entregado y paciente. En español no se ha traducido de manera íntegra, nada más se conocen ediciones parciales. Hay una española que abarca de 1851 a 1895 y, recientemente traducida por Armando Pinto, director de la poblana revista Crítica, se ha publicado en México Diario. Memorias de la vida literaria 1863 (Libros Magenta/ Secretaría de Cultura).

Como informa el editor Gabriel Bernal Granados en el prólogo, el Diario abarca de 1848 a 1896. Hasta 1870 lo escribieron al alimón Edmond y Jules, pues este último, debido a su precaria salud, murió el año señalado. El subtítulo Memorias de la vida literaria no define totalmente el contenido. En esta edición de 1863, encontramos la presencia de Flaubert, Sainte–Beuve, Turgueniev y Taine, entre otros, pero los asuntos literarios no agotan el contenido. Existen otras dos vertientes que podemos seguir en la lectura: por un lado, como anota Bernal Granados, Edmond y Jules son testigos del cambio de sensibilidad que se da en Francia a mediados del siglo XIX, donde confluirán dos ámbitos contrastantes: “Es el París de la Belle Époque, que se gesta por partida doble: tanto en los salones literarios como en los cabarets de los bajos fondos”; por otro, hay reflexiones que se alejan de estos universos. Lúcidos, los Goncourt se saben parte de esta transformación (han recibido los elogios de Sainte–Beuve por la obra que han venido realizando) y, particularmente, en el Diario volcarán su genio. Hablando de la parte referente a la escritura, las páginas dedicadas a los bajos fondos destacan por el humor y lo directo del vocabulario, que algunas buenas conciencias no dudarán en calificar de obsceno. Pero esto solo es un detalle; en esta zona su escritura es más narrativa y la extienden generando tensión y ritmo. Por ejemplo, las páginas dedicadas a la actriz Suzanne Lagier hacen de ella uno de los personajes más inolvidables del libro, por encima de los escritores. En cuanto a la parte que hemos llamado reflexiva, la escritura se vuelve aforística, concisa: “A medida que las sociedades avanzan, o creen avanzar, a medida que hay civilización, progreso, culto a los muertos, el respeto a la muerte disminuye”.

Obra fundamental de la literatura de todos los tiempos, el Diario de Edmond y Jules de Goncourt continúa manteniendo su carácter innovador y actual. Quien se adentre en la edición que hemos comentado, no saldrá defraudado.