La mujer del umbral

Estos versos dan inicio a La mujer del umbral (Mano Santa Editores, México, 2016), un largo poema que concilia el apetito amoroso con la ebriedad musical 

Soy la que llega con su flauta al banquete del amor.

Llego con los ebrios,

con los no convidados.

Mi música sigue aquella delicadeza de palabras

que mis acompañantes jamás podrían alcanzar.

Soy la única mujer.

Me siento capaz de llegar al discurso:

un girasol me ha visto prepararme para la fiesta.

La flor me observa desde una ventana que viene del futuro,

de una ciudad ficticia y tropical.