La cruz de los recuerdos

'El testamento de María' es el eco de una pregunta sobre la salvación del mundo en voz de una madre que solo puede ver a su hijo desde el asombro que desconoce al hombre en que se ha transformado.
'El testamento de María', funciones sábados 2030 hrs y domingos a las 2000 hrs. Foro Shakespeare, Zamora 7.
'El testamento de María', funciones sábados 2030 hrs y domingos a las 2000 hrs. Foro Shakespeare, Zamora 7.

El testamento de María es el eco creciente de una pregunta sobre la salvación del mundo en voz de una madre que solo puede ver a su hijo desde el asombro que desconoce al hombre en que se ha transformado.

La conversación directa con el espectador, de una madre que presencia la pérdida paulatina de su hijo, convierte al escucha en un testigo de su tragedia. Colm Tóibín, dramaturgo irlandés, hace hablar a la mujer que se rebela a creer que su hijo pueda redimir de algo a la humanidad.

El personaje de María comparte el terror de la persecución, del acoso y el señalamiento, pero esencialmente de que sea su hijo el poseedor del don de curar enfermos, un joven que empezó a reunirse con amigos “buenos para nada” y a conducirse como alguien muy distinto al que su madre conocía.

La obra de Tóibín, escrita en 2012, estrenada al año siguiente en Broadway y editada en un audiolibro grabado por la actriz Meryl Streep, llega a un breve escenario del Foro Shakespeare con dirección de Itari Marta, protagonizado por Luly Garza, productora, gestora cultural, locutora y actriz.

En un entorno de madera, barro y metal, donde una pequeña hornilla, un mueble con vasijas, una alargada maceta con especias, un comedor y una tinaja con agua evocan el desierto, la casa materna, Caná, la Cruz y las afueras de Jerusalén, el personaje padece de nuevo fragmentos de su historia, en una cascada de palabras e imágenes que lo contienen y desbordan a intervalos.

La iluminación de Miguel Ángel Velázquez subraya los saltos de lugar, emoción y tiempo, sobre el brevísimo espacio que contiene el diseño escenográfico de Moma Treviño, en un escenario poblado de objetos y muebles generadores de un ambiente cálido para esta historia que contrasta vida y muerte. 

Con un sencillo y eficaz vestuario de Adriana Pérez Solís y asistencia de dirección de Gabriela del Río, la producción corre a cargo de la actriz, cuya experiencia en este campo rige la escena en cada elemento de utilería, utilizado y puesto al punto, como ocurre pocas veces.  

Luly Garza prepara un cuscús en escena para el que pica con rabia la carne cruda al tiempo en que recuerda una cruel escena que involucra a un hombre, a algunos conejos y un pájaro. Las verduras, el trigo, las especias, son llevadas a la mesa de cocina en una incesante labor que alterna mientras comparte su tragedia, como si una vecina contara su pesar a alguien de confianza.

En El testamento de María, la protagonista es una mujer de todos los tiempos. Una persona que no ha sido ungida con poder alguno. Una madre que no alcanza a comprender cómo es que un solo hombre puede ofrecer un esperanzador futuro en un ámbito hostil, cruel, falso y egoísta.

El joven Jesús —según su madre— es aquí alguien que utiliza un tono forzado al dirigirse a sus seguidores, un hombre vulnerable que no la escucha y pone distancia entre él y su progenitora hasta conducirla a una atroz pérdida de identidad que la deja en un exilio permanente, en la nada.

La dirección de Itari Marta propone constantes tareas escénicas caseras y cotidianas, paralelas a la narración de los sucesos que revive el personaje interpretado por Garza, quien conduce al espectador por un angustiante viaje por la memoria de alguien que avanza en el asombro de sus propias emociones y descubre tanto miedos desconocidos como consuelos inesperados.

El montaje equilibra el dolor y la rabia del personaje en escena, vestido con túnica y capa largas, en color ladrillo y negro que al descubrirse la cabeza cruza los siglos hasta llegar al presente, a través de la mirada de la actriz que busca a su interlocutor abiertamente hasta conseguir una amplia recepción a lo que necesita comunicar.

La obra de Tóibín, autor de  The Master, The Story of the Night, The Blackwater Lightship, de Brooklyn, novelista y periodista cuyos textos han sido traducidos a 30 idiomas, tiene una versión mexicana digna, que se centra en aquellos que se adhieren a su verdad, con la esperanza de que sea escuchada con toda la fuerza, por encima del dolor que les sigue causando.