Brillo nocturno

Hombre de celuloide

Bellas de noche es un elogio del hombre o, mejor, de la mujer. Es una obra fascinante. Todo un logro de la creciente producción mexicana. Con filmes así el cine nacional está a salvo. Bellas de noche es un documental que ofrece un trayecto interior. Uno se sumerge en esta obra picante y discretamente cachonda, pero la historia se mueve y conocemos a las cinco vedetes del filme. El prejuicio de que “solo” son artistas nocturnas, bailarinas, encueratrices, se va. Conocemos sus atributos, nos enganchamos en su lucha por ser jóvenes, por apaciguar a la muerte. Descubrimos que, lejos de ser las hembras terribles del moralismo, son mujeres tiernas y tan frágiles que atentan contra la idea feminista de lo que la mujer debe ser.

Que el testimonio filmado es cada vez más importante, se sabe. La Muestra de Cine presenta más documentales que nunca. Nadie tiene hoy la ilusión de que sea posible ser objetivos. María José Cuevas lo asume y se permite ser subjetiva. Así nos hace gozar con sus personajes. Las sentimos antiguas no por su edad sino porque son paradigma de un México que se fue.

El arte para meternos en la vida de las vedetes está en el guión, en la capacidad de la autora para adaptarse a la vida de sus protagonistas. No es necesario recurrir a las notas de prensa para saber que María José Cuevas trabajó varios años con ellas, lo suficiente como para presentárnoslas con la profundidad que se merecen, sobre todo cuando llega el fin de la película.

La directora se ve seducida por la humanidad de sus personajes. Y el entusiasmo se contagia. Logra lo que dice una de ellas: “Embrujas a la gente; con tus dos ojos embrujas a millones de personas”. En efecto, saben cautivar. Y es que a pesar de que la juventud ya se les fue, nos atrapan con frases extraviadas o inquietantes. Lin May, por ejemplo, comenta que exhumó a su marido y durmió con él. Gritan a cámara o se dan ánimo frente al espejo. Le piden a Dios que les regale otro día sin alcohol “porque, diosito, me estoy muriendo de ganas de una copita”. Es el entendimiento de la humanidad de estas mujeres lo que nos permite quererlas con sus frases cursis, pero sabrosas: “soy una estrella porque sigo brillando cuando ya se fue el sol”.

Bellas de noche. Dirección: María José Cuevas. Guión: María José Cuevas. Fotografía: María José Cuevas y Mark Powell. Con Rossy Mendoza, Lyn May, Wanda Seux, Olga Breeskin, Princesa Yamal. México, 2016.
@fernandovzamora