Identidades

Danza
Óscar Ruvalcaba
Óscar Ruvalcaba

La construcción de identidad es un proceso del que poco nos ocupamos y que en mínima medida se observa. Desde los diferentes espacios educativos y de desarrollo del ser humano se ha dejado de lado el fenómeno único de creación personal identitaria para dar paso a procesos cada vez más estandarizados y homogéneos, que pretenden circunscribir a hombres y mujeres dentro de paradigmas cada vez menos diversos. Es decir, desde hace algún tiempo hemos pretendido anular la pluralidad y censuramos la diferencia.

Cada proceso para configurar la identidad es resultado de las historias transitadas por cada uno de nosotros que siempre están matizadas por el contexto en que nos desenvolvemos. Esto supone que cada una de las historias es única y original, pues aun en contextos compartidos nos definimos diferentes porque percibimos desde nuestra individualidad y en eso radica la riqueza de la colectividad que conformamos.

El coreógrafo mexicano Óscar Ruvalcaba ha creado la pieza Folio en blanco, con la que problematiza esta construcción de identidad en los seres humanos para poder comprender y asimilar la necesidad de entender que existen otras maneras de ser y estar en el universo, y que esta otredad requiere reconocimiento y respeto. Desarrolla esta alegoría de la otredad llevada al lenguaje de la danza a partir de la teoría que dicta que todos nacemos en un estado de vacío y que las experiencias de vida llenan y dan sentido a cada hoja en blanco que es el individuo. Pero se esperaría que al llenarlas de igual modo, dijeran exactamente lo mismo. Esta teoría es confrontada en los cuerpos de los bailarines al mostrar ejecutantes entrenados bajo la misma línea técnica y en condiciones iguales, pero que no bailarán de la misma manera puesto que su identidad general, así como su identidad corporal, encuentra riqueza, diversidad y multiplicidad ya que cada uno lleva consigo una historia propia que lo constituye. No se baila igual una misma pieza incluso por un mismo ejecutante, pues también nos determina el espacio, el contexto y muchas otras condiciones. Esto genera una riqueza coreográfica e interpretativa de la que el coreógrafo echa mano y explora, y que los propios bailarines hacen consciente para reconocer tanto su propia diversidad como la de “el otro”

Reconocerse y reconocer al otro a través de la pluralidad corporal es un camino que Óscar Ruvalcaba ha elegido para mostrar que la riqueza del ser humano radica en su diversidad y en tanto no se haga conciencia de ella vivimos en el riesgo constante de ajustarnos a paradigmas rígidos. Este riesgo desemboca en la intolerancia y la censura de lo distinto, cuyos alcances hemos podido ver en la historia violenta de este y otros países que han negado su propia multiplicidad. Podemos ver la obra el jueves, viernes y sábado del 14 al 23 de abril, a las 18 horas, en la Escuela Ex Esmeralda. Sea la danza una batalla más contra la intransigencia y abra las puertas de la tolerancia.