¿Es imposible amar?

Hombre de celuloide.
'Anomalisa', de Duke Johnson, Charlie Kaufman.
'Anomalisa', de Duke Johnson, Charlie Kaufman.

Charlie Kaufman se vende como uno de los mejores guionistas del mundo y lo es. Por más que haya quien piensa que Eternal Sunshine of the Spotless Mind es solo una extraña película cursi hay otros, como yo, que pensamos que la idea original es magnífica. Con Adaptation sucede lo contrario: el guión es bueno y la idea muy mala. Creo que solo en Being John Malkovich es claro que el guión es tan bueno como la idea, esa que Kaufman vende tan bien que uno cree que nunca ha visto nada igual.

Anomalisa es una de las películas más hermosas que haya visto. La animación, claro, no implica que sea para niños. Tal vez parezca obvio, pero hay que subrayar que no hay nada más lejano de las ideas de Kaufman que lo que viene a la mente cuando uno escucha: “Pixar”.

Creo, por ejemplo, que Anomalisa trata de la idea de que el amor solo puede existir entre el Yo y el Otro. Bob’s Birthday, otra animación (que, por cierto, tiene una escena culminante muy similar a la de Anomalisa), trata de lo mismo. Pero Kaufman es tan buen guionista, sabe seducirnos tan bien que, más por su tratamiento que por su idea, va a convencernos de que Anomalisa es una de las obras más originales que hemos visto. Sea cual sea nuestra idea de lo que es “original”.

Ahora bien, el hecho de que la animación no implique que Anomalisa esté dirigida al público infantil, tampoco significa que cualquier historia tenga por qué ser hecha en animación. Creo que uno de los mayores logros de Kaufman consiste en haberse dado cuenta de que esta historia se cuenta mejor así. Sucede como con Waltz with Bashir: el hecho de que director y guionistas hayan decidido producir una animación no es cosa de caprichos, es cosa de narrativa. ¿Lo que está viviendo el protagonista de Anomalisa no es un brote psicótico? Si así fuera (Kaufman es suficientemente buen escritor como para dejarnos decidir), la idea de la película está en línea con todo su trabajo anterior. La realidad es subjetiva: locura no implica falta de realidad.

Si Michael, protagonista de Anomalisa, estuviese viviendo un brote psicótico podríamos explorar aún más la noción de que el amor solo puede darse entre Yo y el Otro. En realidad es equívoco decir que un narcisista (y Michael lo es) se ama a sí mismo. El narcisista no puede salir de su Yo: no puede amar nada. Esto justificaría otro aparente capricho del director. ¿Por qué hay solo tres voces para contar una película en la que aparecen decenas de personajes? Un hombre como Michael solo se escucha a sí mismo. Todos los otros son un caos imposible de amar. Pero a veces aparece en la vida del narcisista algo que cree que es amor. Así Michael, después de una inquietante escena sexual, verá que ella pierde también su voz. Se confunde con la de todos los otros. El Yo vuelve a cerrarse sobre sí mismo y no hay nada que se pueda amar. Kaufman, evidentemente, no es el primer escritor en hablar de esto, pero es tan bueno que nos hace creer que sí. Como buen narcisista nos seduce, nos introduce en su mente. Una mente incapaz de amar.

 

Anomalisa. Dirección: Duke Johnson, Charlie Kaufman. Guión: Duke Johnson y Charlie Kaufman. Con las voces de David Thewlis, Jennifer Jason Leigh y Tom Noonan. Estados Unidos, 2015.