En la mente de una mujer

Hombre de celuloide.
'La chica danesa', película dirigida por Tom Hooper.
'La chica danesa', película dirigida por Tom Hooper.

Famoso por la película El discurso del rey, Tom Hooper vuelve a cartelera con otro filme biográfico. The Danish Girl cuenta la historia de una de las pioneras en la operación de reasignación sexual.

Lo primero digno de notar es el actor. Eddie Redmayne ya mostró el poder de su sonrisa agridulce en My Week with Marilyn, obra en que resultaba verosímil que un aniñado asistente de producción enamorase a la mujer más hermosa del mundo. Con este mismo candor Redmayne seduce ahora al público. Lo hace desde el interior de una mujer atrapada en el cuerpo del pintor Einar Wegener.

Independientemente de la pertinencia del retrato de un atribulado transexual, The Danish Girl cautiva por la imagen. Copenhague es una ciudad de luz dorada que baña el estudio donde Wegener comienza a vestirse de mujer. Se lo ha pedido su esposa quien está buscando su propio lenguaje pictórico. En las facciones de su marido encuentra el rostro de quien tiene un pasado. Así, con los gestos de Redmayne aprehendemos la historia de un hombre que de niño aprendió de sí algo imposible de decir. La reflexión es que en las pinturas de su mujer, Einar dice lo que de niño no pudo. Su femineidad aparece en el arte.

The Danish Girl documenta una transformación alquímica. Al principio, claro, la mujer nos resulta un poco tosca. Camina incómoda en los tacones de su esposa. Poco a poco, sin embargo, la sensualidad de las telas, el maquillaje, el corte de cabello y sobre todo los gestos del actor, nos convencen de que hay en él una mujer atrapada. El talento de Hooper estriba en que más allá del fetichismo hace una reflexión en torno al sentido del arte. Como en El discurso del rey, su protagónico encuentra que hay fuerza en lo que otros ven como debilidad.

Einar Wegener se volvió icono del movimiento LGBT porque fue pionero en probar sobre sí mismo una operación muy dolorosa. La búsqueda de la identidad de este pintor puede consternar al público tanto como al verdadero hombre danés que se encontró con que era una mujer. Hay en esta historia algo de ternura y Hooper sabe transmitir serenidad a un asunto que hubiese podido ser morboso. En una secuencia, el actor Eddie Redmayne toca la tela de los vestidos y luego se mira al espejo. Es un hombre lampiño y pecoso. Se esconde los genitales. La imagen pudiera ser bizarra pero la luz, las texturas y sobre todo el gesto en la comisura de los labios, estremecen. Seduce tal vez. Porque el actor no abusa con amaneramientos. Lo que hace es sutil: permite que la cámara de Danny Cohen retrate la historia que ha esculpido su rostro. Se trata de un logro similar al de esta pintora que muchos años atrás, en Copenhague, fue cómplice de su marido en el encuentro de la persona que lo estaba habitando. La angustia de percibirse en un cuerpo que no le pertenece es algo que no puede ser dicho más que así, en la pintura, en el arte. Introducirnos en la mente de un ser tan atribulado como esta chica danesa es algo que muy pocos directores pueden lograr.

 

The Danish Girl (La chica danesa).Dirección: Tom Hooper. Guión: Lucinda Coxon y Harald Rosenløw Eeg, basados en la novela de David Ebershoff. Con Eddie Redmayne, Alicia Vikander, Amber Heard, Ben Whishaw. Gran Bretaña, 2015.