Tres 'Quijotes'

Danza
Escena de Don Quijote a cargo del Royal Czech Ballet
Escena de Don Quijote a cargo del Royal Czech Ballet (Especial)

El pasado 2 de octubre comenzó una de las fiestas culturales más nutridas y populares de México, el XLIV Festival Internacional Cervantino, que este año tiene como país invitado de honor a España, la de Cervantes y don Quijote.

A propósito de El Quijote, en esta edición del festival tendremos la oportunidad de apreciar distintas versiones y ejecuciones del famoso ballet creado originalmente por Marius Petipa sobre la partitura de Ludwig Minkus. El Ballet de Jalisco presenta una versión que conjuga la interpretación del repertorio clásico con una perspectiva más contemporánea de la puesta en escena, para tener una pieza clásica y a la vez vigente.

El Ballet Nacional de España, por su lado, recrea una versión que busca exaltar el sentido poético y con un carácter profundamente español.

Finalmente, el Ballet Nacional de Holanda traerá una versión del coreógrafo Alexei Ratmansky quien, a pesar de hacer un ballet de su propia creación, lo hizo a partir del libreto de Petipa y la reconstrucción coreográfica de Alexander Gorsky; a esto agregó elementos nuevos para “acercarse más al espíritu de la novela en la que está inspirado el ballet”.

Hoy, a 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, el personaje de don Quijote sigue representando un referente en el pensamiento humanista, sobre todo del hispanohablante. Nos encontramos con el loco que sueña con la posibilidad de un mundo bueno, confiado en las virtudes del ser humano, desafiante y sin temor de las vicisitudes que el mundo impone. Un loco naufragando en el mar de la razón de una sociedad que ya poco entiende de utopías y bondades pero que no cede ni se da por vencido a pesar de la dureza con la que el mundo, tal y como es, lo golpea.

A decir verdad, el ballet Don Quijote recoge poco de esta esencia utópica, pues se reduce un tanto a la narrativa; no abunda en la filosofía humanista del pensamiento de don Quijote. Sin embargo, recrea al personaje entrañable e invariablemente nos lleva a retomar su pensamiento y modo de ver el mundo. El ballet recuerda al personaje para, aun después de tantos años, encontrar en él respuestas para la humanidad.

Ojalá que la pluralidad de Quijotes que se bailarán en el Cervantino derive en la reproducción y difusión del pensamiento del idealista caballero de la triste figura.