Cronopios y quijotes

Danza
Los días 17, 18 y 19 de junio la compañía dirigida por la coreógrafa Leticia Alvarado presenta, en la Sala Miguel Covarrubias
Los días 17, 18 y 19 de junio la compañía dirigida por la coreógrafa Leticia Alvarado presenta, en la Sala Miguel Covarrubias (Especial)

Este segundo semestre del año comienza con dos propuestas coreográficas presentadas por la compañía mexicana Tándem, agrupación que ha centrado el propósito de sus obras en rendir homenaje y retomar los pensamientos de un par de escritores que han trascendido en la historia de la literatura y las mentalidades, tanto por su exquisita pluma como por sus planteamientos filosóficos: Julio Cortázar y Miguel de Cervantes.

Los días 17, 18 y 19 de junio la compañía dirigida por la coreógrafa Leticia Alvarado presenta, en la Sala Miguel Covarrubias, Cortázar, compás al corazón, una pieza que reconoce al eterno cronopio argentino, tan ligado al lenguaje de la música y ahora retomado por bailarines que revientan e interpretan algunos pasajes de sus obras, sin faltar, por supuesto, el maravilloso capítulo 7 de Rayuela: “Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca...”.

Para la compañía Tándem es importante recrear el pensamiento de Cortázar, pero también recordar al hombre, su gusto por el box y el entorno fantástico de París y Buenos Aires, las ciudades en las que abrevó para crear su extensa y maravillosa literatura. Veremos una serie de motivos que los cortazarianos identificarán, en un lenguaje fluido y lúdico que logra plasmar el carácter ingenioso del escritor. Gozaremos de una creativa danza de cronopios.

Además, para la temporada de danza en el Palacio de Bellas Artes, el 2 de agosto la compañía presentará uno más de sus recientes trabajos, inspirado en otro escritor relevante de la lengua hispana: Cervantes: el trágico sueño de la memoria, de la coreógrafa Leticia Alvarado, que busca hablarles a aquellos que creen en la posibilidad de la imaginación para cambiar su época.

Nada más atinado que apelar a la luz de la imaginación en tiempos tan oscuros. Nada más atinado que retomar a Cervantes, creador del máximo soñador de habla hispana, y hacerlo transitar por los oscuros campos del mundo postmoderno, cuerpos del siglo XXI con detalles que recrean la moda renacentista, acompañados del estilo musical barroco que no deja más que soltar cuerpo y mente en su marea de arpegios interminables.

Cervantes, a 400 años de su muerte, ha dejado inscrita en la historia de la humanidad uno de los motivos que aún quedan para caminar: la utopía. Y ha dejado al luchador que no se derrota, que no se cansa, que no acepta al mundo como es y batalla por cambiarlo, logrando con ello ser considerado un loco, el loco más cuerdo de la literatura universal: Don Quijote.

Leticia Alvarado y la compañía Tándem han pensado que la utopía es necesaria en tiempos de oscuridad y han recreado al loco caminante como ejemplo del pensador ávido que quiere cambiar su entorno. Han elegido que los cuerpos de cada bailarín muestren un Cervantes capaz de imaginar un mundo distinto y de inventar a un personaje con la imaginación suficiente para construirlo.

Que cronopios y quijotes muestren sus pasos.