No solo niños

Danza
Hansel y Gretel” de los hermanos Grimm, en una versión de la coreógrafa Isabel Ávalos inspirada en la ópera original de Engelbert Humperdinck.
Hansel y Gretel” de los hermanos Grimm, en una versión de la coreógrafa Isabel Ávalos inspirada en la ópera original de Engelbert Humperdinck. (Especial)

México

Ha comenzado la primavera del 2016 y con ella la actividad dancística nacional suma una agenda prolífica. Contamos, por ejemplo, con una propuesta presentada por el Ballet de la Ciudad de México dirigida principalmente al público infantil. Me refiero a la puesta en escena del cuento "Hansel y Gretel" de los hermanos Grimm, en una versión de la coreógrafa Isabel Ávalos inspirada en la ópera original de Engelbert Humperdinck. Realizará temporada del 20 de marzo al 5 de junio en el Teatro Helénico.

El cuento clásico se mantiene vigente por poseer una carga didáctica con la que se propone transmitir una serie de valores que aun en pleno siglo XXI resultan vigentes y formativos. Es necesario centrar la mirada en el valor, la creatividad y la fraternidad como ejes rectores de las conductas humanas, y los cuentos tradicionales han cumplido esa función de manera lúdica. Pero sus mensajes no se circunscriben al público infantil. Bastante bien hace a los adultos escuchar y procesar de vez en cuando los valores que los cuentos y fábulas han intentado promover y perpetuar a lo largo de los siglos.

La labor orientada a la difusión de este tipo de libretos ha marcado una constante en el quehacer del Ballet de la Ciudad de México y de la maestra Ávalos, pues cumple una doble función: la de la promoción y difusión del ballet clásico entre el público infantil a través de guiones más accesibles en términos narrativos, y el de la didáctica en la selección de libretos como Pedro y el lobo o Hansel y Gretel que, además de gozar de partituras exquisitas, poseen un potencial que trasciende las dinámicas tradicionales de la educación. Representan una oportunidad para formar seres humanos integrales y promover el arte como goce estético y herramienta educativa.

Para el caso de Hansel y Gretel, podemos agregar una virtud más, pues la música es originalmente una ópera, otro de los géneros artísticos de difícil asimilación para los públicos en general y para el infantil en particular. Gozar de una puesta en escena que cuente con esta interacción de disciplinas es un esfuerzo loable al que se suma la presencia de un narrador que facilita el viaje del público a través de la historia de los dos hermanos en aprietos.

La propuesta coreográfica de Isabel Ávalos cuenta con los elementos rigurosos de la danza clásica a la que añade estilos complementarios que enriquecen el diseño coreográfico y el libreto, y a los que se suma una riqueza histriónica de los intérpretes que consiguen dar realismo a la pieza e involucrar al público en la trama.

No podría pensar en un argumento más vigente como el de unos niños perdidos y el de sus padres que se lanzan en su busca. No requiere mayor explicación. Los cuentos tradicionales, lejos de evadir la realidad, nos acercan a ella a través de la metáfora.