Zapatillas y tutús

Danza.
Zapatillas y tutús.
Zapatillas y tutús.

Ciudad de México

La historia de la danza clásica ha atravesado por diversos procesos que la han modificado y caracterizado para llegar a establecerse como un estilo reconocido con una clara identidad que la define.

Muchos de los aspectos técnicos y simbólicos del ballet se mantienen, mientras que otros van quedando en el ámbito del repertorio y el registro histórico de las piezas que se fijan y sobreviven a los cambios de estilo o a las nuevas cualidades de los bailarines.

El estilo clásico fue pionero en sistematizar no solo los nombres de los pasos sino su correcta ejecución, logrando así claridad y limpieza en las piezas coreográficas y también una exigencia física en los bailarines. Los pasos de hoy conservan ese rigor histórico y a partir de éste es que han desarrollado matices que les confieren mayor o menor modernidad, aunque partiendo siempre del canon histórico. Por ello la relevancia de seguir enseñando la historia y evolución del ballet en las escuelas profesionales.

Conservar la sistematización de los pasos ha sido fundamental para la trascendencia histórica del ballet clásico, pues con ello también se facilita la recreación de piezas en distintas latitudes. Muchos de los pasos estrictamente conservados se han convertido en modelos del estilo: la bailarina sobre una pierna o con los brazos sobre la cabeza son representaciones gráficas que hacen referencia al ballet clásico y se identifican de modo inmediato.

Las zapatillas de punta y los tutús también se convirtieron en referentes, primero simbólicos y después icónicos del ballet, pues aunque poseen una historia propia y han pasado por un proceso de evolución y transformación, se han mantenido como parte esencial del estilo clásico y han reconfigurado sus significados iniciales para adecuarse a las necesidades interpretativas que requieren los coreógrafos modernos. Las zapatillas de punta ya no pretenden aparentar que las bailarinas son almas etéreas sino personajes de todo tipo, reales o ficticios, cuya narratividad ya no se limita al cuento de hadas.

El tutú también ha tenido un desarrollo propio y complejo. Además de haber modificado su estructura y tamaño, el estilo contemporáneo lo ha resignificado o adecuado a nuevas necesidades estéticas, no como un vestuario antiguo sino como un elemento con múltiples configuraciones.

La danza clásica no se reduce a una pieza de museo. Se ha adaptado a las necesidades de los creadores modernos y conserva el rigor técnico y la exigencia física de sus ejecutantes.

El próximo 7 de noviembre se realizará en el Teatro de la Ciudad la Muestra Internacional de Ballet Contemporáneo con obras del autor inglés Mark Baldwin y el mexicano Ricardo Domingo, una oportunidad para admirar la belleza y perfección de la danza clásica al servicio de matices y temáticas más cercanas a los tiempos que vivimos.