La borrachera como una de las bellas artes [Laberinto]

Como adelanto a lo que podrás leer mañana en el suplemento cultural de Milenio, aquí un texto de Ana Ruiz en torno a Sobrebeber, de Kingsley Amis.

México

En el número 559 de Laberinto encontrarás, con autorización del sello español Malpaso Ediciones, un fragmento de Sobrebeber, del escritor, profesor y crítico inglés Kingsley Amis; una apología alegre del alcohol.

Para abrir el apetito, a continuación un texto de Ana Ruiz:

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La borrachera como una de las bellas artes

Desde tiempos inmemoriales, ríos de alcohol han corrido por las llanuras literarias. Las primeras copas llegaron con Noé y las engañosas hijas de Lot, o quizás antes, cuando el jugo de un fruto se fermentó y un sacerdote comprobó que sumergido en ese caldo sus rezos se convertían en poemas que todos adoraban al recitarlos. Homero también escribió sobre la épica del vino y lo consagró en el templo eucarístico del canon occidental. La muerte y el amor, los dos grandes temas de la literatura, han brotado de las plumas tamizados por el líquido elemento.

Lo que llega ahora a ojos del lector tiene su origen en los mismos efluvios. Y es la mano de un gran bebedor quien alimenta estas palabras.

Y es que para el escritor inglés Kingsley Amis (1922–1995), poeta, crítico y profesor, padre del reputado novelista Martin Amis, la bebida no fue para una mera contingencia o un complemento de pasiones más hondas, sino una necesidad perentoria, una alegría independiente y, a menudo, el único argumento de la obra. Amis, autor de obras como Los viejos demonios, Todos queremos ser jóvenes, La liga antimuerte, La gente del barrio o Dificultades con las chicas, fue además un maestro de ese humor taimado, lateral e hipotenuso que gastan los caballeros británicos cuando trinchan el pollo, de modo que su libro Sobrebeber, del cual les ofrecemos un extracto con autorización de la española Malpaso Ediciones, es el encuentro en la cumbre entre el divino arte de la ciencia humana adquirida tras largos años de paciente exploración.

En esta obra, que circulará en librerías de México en las próximas semanas, se cruzan la guasa del filósofo y la sapiencia del crápula para impartir doctrina sobre materias de tanta envergadura como la naturaleza ontológica de la cruda, la dieta del beodo, los ardides del tacaño o las fórmulas (seguramente conjeturas) para eludir una borrachera. Aquí se sirve un delicioso coctel de sosa cáustica y experiencia destilada. Pasen y beban.