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Miércoles , 18.07.2018 / 15:12 Hoy

La escenografía, un arte efímero: Alejandro Luna

“Me atrae mucho trabajar en equipo, no se me ocurriría pensar en ser pintor”, dice en entrevista el diseñador escénico e iluminador.

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Raúl Campos

El arquitecto Alejandro Luna recibirá hoy la primera Medalla Cátedra Ingmar Bergman, en homenaje a su larga trayectoria cómo diseñador escénico y de iluminación en más de 300 óperas, obras de teatro y danza. También se reconoce su trabajo en el cine junto a directores como Alejandro Jodorowsky (Santa Sangre, 1989) y Paul Leduc (Frida, naturaleza viva, 1983).

Para rememorar la razón por la que Luna decidió dedicarse a las artes escénicas y compartiera sus opiniones sobre la situación actual de esta disciplina en México, MILENIO charló con el escenógrafo nacido en la Ciudad de México el 1 de diciembre de 1939.

¿Por qué decidió ser escenógrafo cuando tenía otra carrera?

Yo estudié arquitectura, pero desde siempre me gustó el teatro. Por ello, durante la carrera también tomé algunas materias de teatro y así fue como encontré que el lugar para mí era la escenografía: no iba a ser actor y no me interesaba ser director. Hacer escenografías es algo que me fascina porque éstas son una especie de arte efímero que se hace y se deshace, no es como la pintura, la literatura o la arquitectura que se quedan ahí por un ratote. La escenografía está en movimiento siempre.

Es un trabajo que involucra a otras personas.

Sí, otra cosa que tiene de atractiva la escenografía es que es un arte en equipo: uno depende de los escritores, los actores y del director, porque entre todos se hace el teatro, cada quién tiene y toma su lugar. A mí me atrae mucho trabajar en equipo, no se me ocurriría pensar en ser pintor, tener un lienzo en blanco y a ver qué pinto yo solo y ahí dejarlo. Eso me aterra un poco y no me interesa.

Lo que sí me interesa es analizar una obra, discutirla, ver cómo nace y observar la reacción del público cuando se representa.

¿Qué opina sobre la forma de hacer teatro en nuestros días?

Es un teatro que se ha diversificado mucho, hay demasiada programación, de muchísimos colores y sabores, pero en general las temporadas se han hecho mucho más cortas. Sin embargo, esta es una ciudad donde se hace teatro y por ello hay de todo. No tengo idea por qué las temporadas se han vuelto cada vez más reducidas. Antes llegaban a 100 o 200 representaciones, pero en estos tiempos las obran no duran mucho en cartelera. En cambio, te encuentras con producciones en todos lados, hay muchas salitas de teatro que se improvisan aquí y allá. Existe mucha inquietud por hacer teatro.

Muchas obras están usando una escenografía mínima y a veces puede llegar a ser casi nula. ¿Qué piensa de ello?

No existe una carencia escenográfica, no es que se prescinda de ésta, simplemente no se puede porque tiene que haber algo que invite a la gente y que sirva de apoyo para la representación en escena. Además, creo que las cosas van evolucionando: ya no existen los enormes presupuestos de antes ni la rapidez con la que se construían las cosas; cada vez hay menos inversión. Y también no es lo mismo programar un teatro para una temporada de seis meses que para una obra que sólo va a durar tres semanas. Por eso mismo la gente ha aprendido a hacer escenarios limpios con pocas cosas, con profundas sugerencias que se han modernizado con esa cuestión de la conceptualidad. Y creo que eso no está tan mal como pudiera parecer.

¿Cómo ha sido su trabajo en cine?

He tenido mucha suerte, aunque no me gustaría ser escenógrafo de oficio para cine porque es ser prácticamente el asistente del fotógrafo y del camarógrafo. Pero participar en este tipo de conjuntos también es atractivo, porque hacer una película es como hacer un viaje: uno se va y trabaja por tres meses y tiene todo para no pensar en nada más. ¡Literalmente es un viaje todo pagado! Primero hay que preparar por la mañana el set que se va a filmar ese día y de noche hay que empezar a trabajar en el del siguiente día. Es una vida muy intensa, es como un pasón. Pero ya no tengo energías para hacer eso.

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