• Regístrate
Estás leyendo: La crítica: El jazz, cosa de niños y jóvenes.
Comparte esta noticia
Martes , 23.10.2018 / 03:44 Hoy

La crítica: El jazz, cosa de niños y jóvenes.

En la banda financiada por el saxofonista los alumnos reciben, sin costo alguno, clases de armonía, improvisación y fraseo de jazz, entre otras.

Publicidad
Publicidad

Cuando el saxofonista Pavel Loaria regresó de estudiar un diplomado en la Escuela de Música Juilliard en Nueva York, entre sus experiencias entrañables fue haber escuchado una big band con integrantes entre 9 y 15 años. De inmediato se dio a la tarea de formar una agrupación con características semejantes.

Formada hace apenas tres meses, la Pavel Loaria Big Band Infantil y Juvenil se presentará en el Lunario del Auditorio Nacional el domingo 28 de agosto a la una de la tarde. En la banda financiada por el saxofonista los alumnos reciben, sin costo alguno, clases de armonía, improvisación y fraseo de jazz, entre otras.

El repertorio, explica el director, “está formado con temas que pueden tocar de acuerdo con su nivel musical, pues muchos apenas se están iniciando en este género. También se trata que toquen obras con las que se sientan familiarizados”. En su concierto tocarán desde el tema de la película La pantera rosa hasta el de Batman, pasando por música de otras cintas, como La bella y la bestia, El libro de la selva y otras, así como piezas de jazz contemporáneas para este formato y un clásico de Duke Ellington, “In a Mellow Tone”.

Saxofonista de 20 años, María Sánchez dice que trabajar en la big band le ha permitido descubrir cuestiones que no se abordan en las escuelas de música clásica. “Me gusta el trabajo de sección, porque todos tenemos que sonar como si fuéramos uno solo y para ello colaboramos mucho. Todos tenemos que ver que somos como una familia”.

Patricio Oceguera, saxofonista de 16 años dice que en la Facultad de Música de la UNAM “nos ponen muchas piezas clásicas, por lo que sentí que era tiempo de hacer un cambio para tratar de tocar nuevas cosas”. También estudiante de la misma escuela, Iván Viguri, saxofonista de 17 años, dice que el repertorio le gusta porque “me despierta la curiosidad hacia otros géneros y cómo me puedo acercar a ellos a través del saxofón”.

Carlos Robles, trombonista de 17 años, afirma que aunque la música que tocan “no es muy reconocida, tratamos de difundirla para que a otros chicos les guste y aspiren a tocar jazz”. Elías Gabino Gutiérrez, también trombonista de 17 años, destaca el hecho de que todos forman un equipo. Hay un repertorio complicado que ni siquiera me imaginaba que existía.”

Jimena Sánchez, trompetista de 14 años, declara que la música que interpretan es distinta a la que se escucha en la radio, pues “el sentimiento que se le pone es diferente”. Gustavo Alexis trompetista de 16 años augura que “la big band va a lograr algo bastante bueno: que los jóvenes empiecen a difundir esta música”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.