'65 sueños de Kafka': la espera interminable

En esta obra de teatro, siete personajes se encuentran en una sala de espera que podría ser cualquier sitio, un purgatorio, una casa o un hospicio, donde la literatura kafkiana respira sobre el ...
Emilio García Wehbi y Maricel Álvarez, creadores de '65 sueños de Kafka'
Emilio García Wehbi y Maricel Álvarez, creadores de '65 sueños de Kafka' (Especial)

Ciudad de México

Aunque se trata de una obra teatral cuyo título hace referencia a Franz Kafka, en su trama no habla ni de la vida ni de la obra de este escritor alemán. No obstante, recupera del autor de El proceso y Metamorfosis ese universo opresivo y onírico que cruza su legado y que se expresa especialmente en el campesino que aparece en su cuento "Ante la ley".

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Así lo refieren los creadores del montaje 65 sueños de Kafka, Emilio García Wehbi y Maricel Álvarez, artistas argentinos que estrenarán esta creación como parte de una residencia artística que han realizado durante casi 4 semanas para el Museo Universitario del Chopo.

De acuerdo con los creadores, a partir de un espacio inspirado por la artista multidisciplinaria de Líbano Mona Hatoum el escenario se convierte en un “purgatorio” para Emilio García, aunque para Maricel puede ser una casa, un hospicio, una sala de espera o cualquier sitio donde se encuentran siete personajes. 

“La obra no aborda a Kafka, pero queríamos que el espíritu de su literatura sobrevolase esta nueva creación. Es en este lugar de encierro, en donde transcurren sus horas y sus días un grupo de seres que están a la espera, sea para pasar a un estado, espacio o situación mejor. La obra está llena de simbolismos porque no se trata de direccionar en el contenido ni en su forma una única trayectoria, lo que tratamos es de abrir la reflexión a cerca de la situación opresiva que algunas personas viven y el estado de anhelo que eso genera”, dice Maricel Álvarez.

Explica Emilio García que en el escenario la cuarta pared está marcada por una serie de alambres tensados y que los personajes parecen estar conectados por cables para intensificar la experiencia escénica que sitúa a los cuerpos de los actores en lo que se conoce como duermevela.

“Ahí el cerebro es susceptible a la producción de enigmáticas composiciones poéticas, visuales y auditivas que potenciadas por procesos sinestésicos se desenvuelven entre el consciente y el inconsciente. La obra habita así el espacio escénico, y se apoya en la interdisciplinariedad, la fisicalidad y la simultaneidad para construir su plataforma expresiva porque incluye actuación, danza, música y algo de video”, señala Emilio García.

La pieza —cuyo título se remite a Sesenta y cinco sueños de Kakfa, del psicoanalista y filósofo francés Félix Guatarri— tendrá una temporada del 24 de noviembre a 11 de diciembre, los jueves y viernes, a las 20:00 horas; los sábados a las 19:00 y los domingos a las 18:00.


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