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Martes , 19.06.2018 / 14:40 Hoy

Julio Cortázar en palabras de sus contemporáneos

Apenas un ejemplo de la vigencia de un hombre y de su obra: hoy se conmemora el día en que nació, hace un siglo, de manera accidental en Bruselas, Bélgica, porque su padre era diplomático.

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Jesús Alejo Santiago

En el cementerio parisino de Montparnasse está la tumba de Julio Cortázar: pese a las cuatro décadas transcurridas desde su muerte, aún hay quienes visitan el lugar tan solo por visitar ese espacio y dejarle algún recuerdo.

Apenas un ejemplo de la vigencia de un hombre y de su obra: hoy se conmemora el día en que nació, hace un siglo, de manera accidental en Bruselas, Bélgica, porque su padre era diplomático.

Cortázar es motivo de diversas celebraciones en diferentes partes del mundo, en especial en Argentina; de nuevas lecturas a través de películas animadas o de biografías ilustradas, de múltiples frases que se extravían en la avalancha de comentarios, opiniones, artículos que se han generado a lo largo de 2014.

Un clásico que, en vida, tuvo relación con algunos de los escritores más importantes en América Latina en la segunda mitad del siglo XX, quienes en algún momento evocaron al personaje y a su literatura, como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa.

Joven desmelenado

"En mi memoria, entonces, sólo había una foto vieja, publicada en un número de aniversario de la revista Sur. Un señor viejo, con gruesos lentes, cara delgada, el pelo sumamente aplacado por la gomina, vestido de negro y con un aspecto prohibitivo, similar al del personaje de los dibujos llamado Fúlmine.
El muchacho que salió a recibirme era seguramente el hijo de aquel sombrío colaborador de Sur: un joven desmelenado, pecoso, lampiño, desgarbado, con pantalones de dril y camisa de manga corta, abierta en el cuello; un rostro, entonces, de no más de veinte años, animado por una carcajada honda, una mirada verde, inocente, de ojos infinitamente largos, separados y dos cejas sagaces, tejidas entre sí, dispuestas a lanzarle una maldición cervantina a todo el que se atreviese a violar la pureza de su mirada.

Texto leído por Carlos Fuentes en la presentación de la Cátedra Julio Cortázar.

Recuerdos de Cortázar

"Los había conocido a ambos un cuarto de siglo atrás, en casa de un amigo común, en París, y desde entonces, hasta la última vez que los vi juntos, en 1967, en Grecia
—donde oficiábamos de traductores, en una conferencia internacional sobre algodón— nunca dejé de maravillarme con el espectáculo que significaba ver y oír conversar a Aurora y Julio, en tándem. Todos los demás parecíamos sobrar. Todo lo que decían era inteligente, culto, divertido, vital. Muchas veces pensé: 'No pueden ser siempre así. Esas conversaciones las ensayan, en casa, para deslumbrar luego a los interlocutores con las anécdotas inusitadas, las citas brillantísimas, las bromas que, en el momento oportuno, descargan el clima intelectual'".

Prólogo de Mario Vargas Llosa a las Obras Completas de Cortázar.

El argentino que se hizo querer por todos

"(Cortázar) fue el ser humano más importante que he tenido la suerte de conocer. Alguien me dijo en París que él escribía en el café Old Navy, del boulevard Saint Germain, y allí lo esperé varias semanas, hasta que lo vi entrar como una aparición. Era el hombre más alto que se podía imaginar, con una cara de niño perverso dentro de un interminable abrigo negro que más bien parecía la sotana de un viudo, y tenía los ojos muy separados, como los de un novillo, y tan oblicuos y diáfanos que habrían podido ser los del diablo si no hubieran estado sometidos al dominio del corazón."

Texto leído por Gabriel García Márquez en la presentación de la Cátedra Julio Cortázar.

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