La escondida herencia judía

España busca recuperar su legado sefardí por medio de la Red de Juderías, en 24 ciudades con herencia hebrea.
La Puerta de Almodóvar: este monumento es parte del recinto amurallado que protegía la ciudad Islámica.
La Puerta de Almodóvar: este monumento es parte del recinto amurallado que protegía la ciudad Islámica. (Shutterstock)

España: tierra de contrastes, de historias y misterios, de lugares distintos y una nación que acoge hoy en día a los descendientes de la comunidad sefardita. España fue semilla de la religión judía, aunque exiliados por los Reyes Católicos, aún quedan ciudades donde se recuerda la tierra que habitaron para después ser expulsados.

España abre sus puertas a los descendientes judíos gracias a la asociación Red de Juderías que une a 24 municipios que tienen, en sus conjuntos medievales, patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de la herencia judía.

La Red de Juderías se ha encargado de trazar las rutas, unir el legado sefardí a través de 24 destinos y resaltar el patrimonio judío en España que va desde Barcelona hasta Segovia, de León a Palma.

En cada una de las 24 ciudades españolas que conforman la red se recorren las memorias del pueblo judío; desde la Sinagoga del Tránsito en Toledo, construida en pleno siglo XIV con su impactante Hejal o Muro de Jerusalén, donde se encuentra el armario sagrado que guarda con recelo los rollos de la Torá o bien los versos del Cantar de los Cantares en yeso en la Sinagoga de Córdoba.

Más allá de la Sagrada Familia

Caminando por las calles del Barrio Gótico barcelonés, recorriendo las diversas callejuelas y pasajes de esta antigua judería se encuentra El Call, (call es el nombre que reciben las juderías en catalán y significa comunidad).

El Call, es uno de los barrios judíos más importantes del sur de Europa de la época medieval. Aún en sus calles, puertas y paredes quedan marcados algunos detalles que nos remontan al pasado, como una regresión a esa época, antes de que los cristianos exigieran su destrucción.

En plena calle de Marlet está el museo MUHBA El Call en la Plaza de Manuel Ribé, que da una idea clara de cómo vivían los sefardíes del medievo que habitaron la zona hasta 1391, cuando fueron obligados a convertirse al cristianismo o morir, algunos, lograron escapar de la matanza para dispersarse por el país. En este museo se cuenta y encuentra la trayectoria judía y su legado cultural.

Mezcla cultural y religiosa

La ciudad de Córdoba fue uno de los centros donde musulmanes y judíos se reconciliaron e impulsaron el desarrollo político y cultural de la zona, es por esto que, en torno a la famosa mezquita se extiende, también, la judería cordobesa.

Tras la conquista cristiana y expulsión musulmana, a los judíos se les permitió permanecer en la ciudad y ocupar una zona amurallada que iba desde la puerta de Almodóvar hasta la antigua mezquita.

La judería de Córdoba, con sus calles angostas y sus casas construidas a base de calo yeso, es un deleite para los ojos de cualquier turista. En el centro del barrio se encuentra la sinagoga, único templo hebreo de Andalucía y uno de los tres únicos que se conservan en todo el país, por cierto declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994.

El barrio tiene al menos 16 restaurantes con gastronomía kosher y 14 hoteles, entre los que destaca Las Casas de la Judería, que se encuentra a menos de 200 metros de la Mezquita Catedral de Córdoba, uno de los edificios más famosos y visitados de la ciudad.

Encuentro con los antepasados

Visitar la judería de Segovia es sin duda un viaje entre la historia y cultura del pueblo sefardí. En la calle Judería Vieja, el principal eje del recinto cerrado de los judíos, se encuentra el Centro Didáctico de la Judería, cuya finalidad es mostrar el alma del barrio y la historia de los sefarditas en la ciudad, que data de 1215.

El asentamiento se encuentra dentro de la ciudad amurallada y conserva varias sinagogas, entre las que destaca el Convento del Corpus, donde actualmente habitan religiosas clarisas.

Segovia ha protagonizado uno de los encuentros de familias judías repartidas por el mundo más famosos de España. En 2014, más de 50 personas procedentes de Australia, Canadá, Estados Unidos, Latinoamérica y otros puntos de Europa, se reunieron en Segovia para seguir la huella de sus antepasados sefardíes de apellido Ayllón o sus adaptaciones al idioma de sus países, como Aghion, Aelyon o Aelión. La reunión la convocó el australiano Jack Aghion, quien rastreó su genealogía y llegó hasta España.