En el arte todo es posible: Jazzamoart

“Mi juego consiste en inventar escenarios posibles en el espacio y en el tiempo.... tienes la posibilidad de juntar el pasado con el presente”, dice.
Para el pintor, la improvisación juega un papel fundamental en su desempeño como artista.
Para el pintor, la improvisación juega un papel fundamental en su desempeño como artista. (Jorge González)

México

Con más de 500 exposiciones colectivas e individuales, el pintor y escultor Jazzamoart (Irapuato, 1951) ha congregado una parte representativa de su obra en Jazzamoart. La soledad del pintor (Turner, 2017). En edición bilingüe, el libro será presentado en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México.

En su estudio de la colonia San Pedro de los Pinos, el pintor dice que este libro de gran formato es resultado “del esfuerzo de muchas voluntades, yo nada más puse la obra. Jazzamoart hijo y Nora, mi esposa, se encargaron de fraguarlo junto  con la editorial Turner y todos los que patrocinaron y creyeron en el proyecto. Alejandro Magallanes hizo un diseño propositivo y debo decir que el libro se vuelve un pequeño homenaje póstumo a Manuel Zavala, quien se nos adelantó en el camino, y que fue el fotógrafo de la mayoría de la obra”.

Artista sumamente productivo, Jazzamoart dejó que su hijo y su esposa eligieran la obra que aparece en el libro. “En su gran mayoría es obra reciente, aunque es un poco aleatorio, pues también hay cosas de los años ochenta”. También incluye fotografías y textos de Julio Patán, Kim Levin, Manuel Marín, Jorge F. Hernández, Graciela Kartofel, Evodio Escalante, Pérez y Pérez y el propio Manuel Zavala.

¿Descubriste primero la música o la pintura?

La pintura, aunque en mi casa siempre hubo música: mi abuela era cantante de ópera y zarzuela y a mi abuelo también le gustaba mucho la música, nunca fue profesional pero también le gustaba cantar. Mi papá, que era un bohemiazo, componía canciones y cantaba muy bien. La música aparece en toda mi vida, aunque lo primero que hice fue pintar.

¿Qué pintores te han nutrido?

Muchísimos, la lista es muy grande, pero básicamente, dentro de esos cien que puede haber, rescataría la leyenda de Van Gogh, a quien he llamado el Santo de la Pintura. También están Picasso y Willem de Kooning. En México, desde luego, los muralistas y la famosa Escuela Mexicana de Pintura. Después la Ruptura, con Cuevas, Felgúerez, Gironella y Aceves Navarro, que además fue mi maestro y una de mis grandes influencias, junto con mi padre. A ellos dos los considero los mejores maestros que he tenido en mi vida.

¿Y en el jazz?

Casi todos son saxofonistas –aunque Thelonious Monk es uno de mis favoritos en el piano–: Charlie Parker, John Coltrane, pero también el trompetista Miles Davis, un músico revolucionario. Todo lo que escucho, no solo jazz, me puede enriquecer. En México, la escena del jazz es más saludable que nunca, aparte de nuestros grandes monstruos, con sus cualidades y defectos, que algún día se han de ir. Quedan algunos, como el legendario Tino Contreras, pero en la escena moderna Antonio Sánchez es el máximo representante, junto con otros como Héctor Infanzón. Como todos son mis amigos, es un poco peligroso tener que decir nombres: tendríamos que poner el diccionario de jazzistas mexicanos.

¿Improvisas en el arte?

Eso siempre es discutible. Un colega decía que como ya sabemos el lenguaje y hemos trabajado y estudiado lo suficiente para lograr un dominio del color y el dibujo, es un poco pretencioso decir que estamos improvisando. Pero yo sí creo que el azar, el momento, el estado en que te encuentras, la depresión, la alegría, en fin, todo eso tiene que ver con el color, con las formas, con la manera de atacar los materiales. Hay cuadros más reposados o más joviales, como si estuvieras en la borrachera en tu antro favorito, aunque la felicidad es incompleta porque ahora ya no puedes fumar.

El arte es una invención...

Sí, mi juego consiste en inventar escenarios posibles en el espacio y en el tiempo, hay cosas que solo existen en la historia del arte. En el arte tienes la posibilidad de juntar el pasado con el presente: entonces traes a Rembrandt y haces una Orquesta Rembrandt o un futbolito Van Gogh. Alguien me decía que en tiempos de Van Gogh no jugaban futbol o que Adolfo Sax no existía cuando Rembrandt pintaba. Pero el arte te permite tomarte esas licencias y hacer que, de repente, aparezca un retrato de Rembrandt con su saxofón. En el arte todo es posible, hasta lo imposible.

¿Cuál es la función del arte?

Para mí, especialmente en estos tiempos, el arte es una salvación. El arte nos salva, nos hace mejores. No conozco otra cosa más chingona que haya hecho el ser humano sobre la tierra que el arte.

La soledad del pintor será presentado el sábado 25 de noviembre a las 12:30 horas por Graciela Kartofel, Evodio Escalante, Rafael Pérez y Pérez y el pintor.