Las artes como asignatura, letra muerta

En Brasil y Chile avanza la propuesta de que esas disciplinas se integren en la educación básica; en México existe esta disposición, pero no se pone en práctica.

México

En agosto del año pasado fue aprobada por la Cámara de Diputados de Brasil una iniciativa impulsada por un diputado del Partido de los Trabajadores. Se trata de una propuesta que hace que las artes visuales, la danza y el teatro sean asignaturas obligatorias de educación básica; antes solo se contemplaba como tal a la música. De acuerdo con la oficina de prensa de la Presidencia en Brasil, la iniciativa se encuentra en la Cámara de Senadores para su próxima discusión y votación.

En Chile, como parte de la reforma educativa, la propuesta de incluir a las artes escénicas en los contenidos de la educación básica y media fue aprobada por unanimidad en la Cámara baja en enero pasado. La propuesta continúa su proceso, y esta semana el Ministerio de Educación recibirá a sus promotores para discutir temas que van desde su viabilidad práctica hasta el nombre de la materia: teatro o artes escénicas.

"Este es un hecho político muy importante porque si bien la reforma está discutiéndose, estamos seguros de que se va a poder incluir como en países como Francia, Estados Unidos e Inglaterra", dice Carmen Romero, directora de la Fundación Teatro a Mil, de Chile.

En la actualidad, el programa de educación básica y media en ese país incluye al teatro en la asignatura Lenguaje y Comunicación, y en talleres extracurriculares en escuelas de Jornada Escolar Completa. De manera obligatoria solo incluye las disciplinas de artes visuales y música, dejando de lado las artes escénicas.

En ese país la iniciativa corrió a cargo del diputado del Partido por la Democracia (PPD) Pepe Auth, y desde la ciudadanía por la Fundación Teatro a Mil, Sindicato de Actores de Arte (Sidarte) y académicos del diplomado de Pedagogía Teatral de la Universidad Católica, como Verónica García Huidobro.

Para esta última, quien ha dedicado 30 años de su vida a promover las virtudes didácticas del teatro, el posicionamiento de esta disciplina artística ha sido difícil porque "es un arte que es un espejo de la realidad. En este país, la pedagogía teatral ha ganado terreno desde los años noventa, al igual que el teatro aplicado, concepto nacido en Inglaterra en la misma fecha, y que pretendemos desarrollar desde el próximo año como continuación y renovación del diplomado en la materia.

"Se trata del teatro en la sociedad: en el sistema escolar, en la salud, en las comunidades. Es profundamente social. El teatro, la pedagogía teatral y el teatro aplicado, vistos desde un punto de vista profesional, son la punta chiquita del iceberg. El teatro se inicia como un proceso para enseñar a las comunidades —en griego la palabra 'enseñar' es la misma que se utiliza para designar el concepto 'dirigir'—. Esto quiere decir que un profesor, un director o cualquier profesional de las artes escénicas dirige un espectáculo está enseñando algo".

Campo fundamental

De acuerdo con la directora de Fortalecimiento Curricular para la Formación Personal de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública, Gabriela Tamez, en México "el programa de educación básica vigente data de 2011 y establece que el campo formativo denominado Desarrollo Personal y Social es el que incluye varias asignaturas relacionadas con las artes".

La funcionaria explica que en los tres grados de educación preescolar se le llama Expresión y apreciación artística, y únicamente es un campo formativo, no materia; en primaria solo es parte de la asignatura llamada Educación artística, y en secundaria Arte. Se consideran cuatro lenguajes artísticos: las artes visuales, la danza, la música y el teatro. De cada uno de ellos se deben desarrollar ejes de enseñanza, como la apreciación, la expresión y la contextualización. "Los maestros deben entender estas dos variantes para traducirlas en prácticas que se lleven a cabo en el aula".

Tamez hace hincapié en que la idea es que los niños no nada más realicen manualidades en primaria para cubrir una hora de Educación Artística a la semana, y dos en secundaria: añade: "Es importante señalar que esta es la propuesta de diseño curricular, pero que eso, trasladado a las aulas, puede cambiar, lo que depende del contexto de cada escuela y de la formación curricular de cada maestro".

Pero lo que sucede en las escuelas es que, aunque el programa contempla el teatro, la danza, la música y las artes plásticas, siete padres de 11 niños que cursan preescolar, primaria y secundaria tanto en escuelas privadas como públicas, entrevistados por MILENIO, solamente uno reporta que su hijo llevó actividades teatrales como parte de su educación artística, pero que al niño no le gustó.

Cristina Camacho Cortes, madre de cuatro hijos, de los cuales tres reciben instrucción escolar, explica: "La mayor, de ocho años de edad, va en tercer grado de primaria. En preescolar su educción artística consistió en técnicas con colores, crayola, pincel, papel crepé, papel china, plastilina y masa; en primaria solo en tercer grado ha recibido puntillismo, boleado, plastilina, acuarela, serpentina.

Agrega: "La segunda, de siete años, tuvo en preescolar lo mismo que la primera y en primaria trabajó con boleado, diamantina, tinta china y papiroflexia; la tercera, de cinco años, asiste a preescolar y solo hace dibujos con colores, crayola y masa moldeable".

Juan Solís, padre de dos niños, dice que "todos pasamos por esto; nuestra educación artística fue y sigue siendo aprender el Himno Nacional, y fuera de ello son esfuerzos muy aislados".

Entre esos esfuerzos se cuenta ConArte, Consorcio Internacional Arte y Escuela, organización no lucrativa que desde el año 2006 ha impulsado diferentes programas, como Aprender con danza, Formación de maestros en artes, Ah que la canción, Música mexicana en la escuela y el programa interdisciplinario de violencia en la escuela, que en escuelas públicas con horario ampliado han beneficiado a miles de niños. El teatro aquí ha sido un programa intermitente.

Como dice la coordinadora académica de ConArte, Marcela Correa, "lo que sucede en México es que esta asignatura todavía se ve como algo complementario y superfluo; no se entiende que es fundamental para la formación integral de las personas. Si se analiza bien, ha sido más costoso, a la larga, no tener esta educación. Nada más hay que ver los altos índices de bullying".

Con ella coincide el dramaturgo, editor, crítico e investigador Jaime Chabaud, quien opina que resulta inconcebible que en un país en permanente guerra como México, no se haga conciencia de la importancia de este tipo de preparación. Subraya, sin embargo, la antigüedad e importancia del programa de teatro escolar creado por Salvador Novo en 1929, dirigido a niños y jóvenes en el Distrito Federal y algunos estados, mediante el cual la población escolar asiste a puestas en escena y se acerca, en muchas ocasiones por primera vez, al universo artístico.

Virtudes

La eficiencia pedagógica del teatro está comprobada y ha sido adoptada por organismos internacionales como la Unesco y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

La primera de ellas cuenta con la Conferencia Mundial de Educación Artística entre cuyos objetivos está "velar porque la educación artística sea accesible, como elemento esencial y sostenible de una educación renovada de gran calidad".

La OEI, en su división dedicada a la educación y cultura, dedica una parte de sus acciones al fortalecimiento de los vínculos entre educación y cultura en el ámbito de los sistemas escolares; cuenta con el proyecto Educación Artística, Cultura y Ciudadanía en las Metas Educativas 2021, donde destaca el Proyecto de Teatro y Educación en Iberoamérica que inició en 2013.

"Esta propuesta —señala el organismo— se realiza considerando que el teatro constituye una de las actividades artísticas más completas del ser humano, como espectáculo y como recurso educativo. El concepto de 'teatro–educación' conforma un fantástico binomio que permite plantearnos interesantes reflexiones al respecto. Es obvio que cuando el teatro se relaciona con la educación cambia el punto de vista y deja de preocuparse por la perfección artística del producto para interesarse, además, por la experiencia de aprendizaje de sus jóvenes receptores".

Entre las ventajas que aporta el teatro se encuentran el desarrollo de la autoestima, la creatividad, la imaginación, la sociabilidad, el autocontrol y la expresión corporal, la reflexión, los valores positivos, el trabajo en equipo, hablar en público, la memoria, el diálogo, sentido de pertenencia y la organización.