Se instala en Berlín la belleza del arte maya

La muestra que ofrece el museo Martin Gropius Bau, bajo el título Los mayas. El lenguaje de la belleza, fue inaugurada por el presidente de Alemania, Joachim Gauck, y de México, Enrique Peña Nieto.
Los presidentes Joachim Gauck y Enrique Peña Nieto.
Los presidentes Joachim Gauck y Enrique Peña Nieto. (Bernd Von Jutrczenka | EFE)

Berlín acoge desde ayer una exposición sin precedentes de cerca de 300 obras de arte maya, entre las que se encuentran numerosos tesoros nacionales mexicanos y con la que se inaugura el Año Dual México-Alemania.

La muestra que ofrece el museo Martin Gropius Bau, bajo el título Los mayas. El lenguaje de la belleza, fue inaugurada por el presidente de Alemania, Joachim Gauck, y de México, Enrique Peña Nieto, en su primera visita de Estado al país.

La exposición cuenta con piezas nunca vistas hasta ahora fuera de México, principalmente del periodo clásico tardío (entre el año 600 y 900 después de Cristo).

Es el periodo del "esplendor de la cultura maya", destacó la comisaria de la muestra, Karina Romero, en su presentación en Berlín.

El objetivo, explicó el secretario de Turismo de Yucatán, Saúl Ancona, es lograr "trascender y trasmitir a todos los europeos y a todos los visitantes que los mayas fueron vanguardistas en su tiempo y que su cultura está viva".

"Estamos muy entusiasmados. Es una gran oportunidad para difundir la gran cultura que tenemos en Yucatán", añadió Ancona, convencido de que no habrá una exposición similar en Europa en años.

Una de las características de la cultura maya, una de las más antiguas del mundo, es representar su visión de la vida con "diferentes materiales y técnicas a través de suntuosas construcciones cotidianas y obras de arte", según explicó el museo al presentar la muestra.

El día a día del pueblo maya, su relación con los dioses, su literatura, su astronomía, su música y sus bailes, normalmente representados a través de "una figura humana a menudo idealizada" se exponen en el museo a través de más de trescientas piezas que se organizan en torno a distintos grupos temáticos.

Entre las obras más sorprendentes, según la comisaria de la exposición, se encuentran trajes encontrados en el fondo del cenote (pozo) sagrado de Chichén Itzá —donde se realizaban sacrificios humanos—, que muestras cómo las diferentes vestimentas en la cultura maya eran sinónimo de la clase social de una persona.

La colección ofrece también bustos, máscaras, pequeñas figuras y joyas que reflejan el ideal de belleza de una cultura que utilizaba el cuerpo como lienzo, con arreglos en el peinado, colores en la piel, adornos en la dentadura, cicatrices o tatuajes. Romero destacó la importancia de los arqueólogos e investigadores alemanes interesados desde finales del siglo XVIII en la cultura maya.