ENTREVISTA | POR REDACCIÓN CON INFORMACIÓN DE FLORENCIA GONZÁLEZ

José Marchena Restaurador

Josué Marchena, restaurador, recientemente recibió el premio Paul Coremans, una de las notables distinciones que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por la labor que ha realizado por casi cinco años como investigador. 


“Es importante conservar el arte rupestre porque cuenta la historia de la humanidad”

Josué Marchena, restaurador, recientemente recibió el premio Paul Coremans, una de las notables distinciones que otorga el INAH
Josué Marchena, restaurador, recientemente recibió el premio Paul Coremans, una de las notables distinciones que otorga el INAH (Nacho Reyes)

Guadalajara

El joven egresado de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), comparte con los lectores de MILENIO JALISCO, cómo atravesó el Atlántico hasta tierras africanas y realizó un internado con la organización Trust for African Rock Art (TARA), Legado del Arte Rupestre Africano, con sede en Nairobi, Kenia. Durante cerca de 5 meses, Marchena trabajó con otros investigadores en realizar un del arte rupestre de la región, una labor muy parecida a la que venía realizando en Sonora. 

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones cuando llegaste a Kenia? 

Te das cuenta desde el momento en el que llegas, que los aromas son parte de África, de tal manera que percibes un olor particular incluso de la gente mientras vas en el camión, en la calle, en la oficina ó el trabajo. Podría atreverme a decir que hay algunas ciudades de África que son similares a las calles de México por la pobreza que transita en ellas, en la ciudad de Nairobi el comercio informal es recurrente. La mayor preocupación al viajar por el continente es el constante miedo a que te piquen los moscos de la malaria, en eso sí hay que estar muy alerta. 

¿Por qué decidiste tomar el voluntariado en TARA? 

Una amiga que me dijo que esta asociación estaba recibiendo propuestas, les escribí mi carta de intención y mi currículo. Y la coordinadora nacional de TARA, Valerie Magar me comunicó que se mantendría en contacto y procesaría mi solicitud. Tenía tiempo planeando salir de México, conocer y obtener una experiencia de nivel internacional en mi campo laboral y por otro lado, ya tenía varios años trabajando en el rubro del arte rupestre pero en Sonora.

¿Qué diferencias encontraste entre las representaciones rupestres de Sonora y las de Nairobi?

Sonora fue el último punto de resistencia de la conquista, ahí puedes encontrar  representaciones de frailes, jinetes, cruces cristianas que datan del periodo de la conquista española. En cambio en Kenia algunas de las representaciones datan de un periodo entre dos mil y ocho mil años atrás: Hablo de trazos que representan  jirafas, camellos ó elefantes. Algunos de esos trazos reflejan hábitat que han desaparecido por ejemplo en Egipto hay zonas áridas en las que se tiene registros de lagartos, lo cual hacen suponer que en algún momento dicha región fue un lago. 

Durante tu estancia en África ¿qué era lo que hacías en específico? 

Hice dos viajes al norte de África, en el que mi labor consistía en dar pláticas a las comunidades sobre las pinturas rupestres para que ellos conocieran al respecto y cuando encontraran una nueva pintura notificaran a la asociación para que pudiera ser registrada. En otro viaje acudimos a un festival en el que se juntaron grupos de Somalia, Etiopía y del norte de África, y en cuatro días les hablamos sobre la importancia del arte rupestre, los estilos y la riqueza en pinturas rupestres del norte de África. Las charlas las daba en inglés pero, también tuve que aprender un poco de swahili… me di cuenta que hakuna matata sí existe (risas). Además de esta especie de capacitación salíamos a registrar vestigios. En el primer viaje teníamos las coordenadas y salíamos a buscar, en el segundo viaje no, de manera que fue más difícil porque era un área muy grande. 

En tu perspectiva ¿por qué es importante el arte rupestre? y ¿cómo debe ser valorado?

Contar con estos registros es importante porque de alguna forma cuentan la historia de la humanidad. A través de ellas puedes darte cuenta de la forma en cómo cambian ciertas áreas a lo largo de los siglos. También a través de su deterioro puede saberse si en la región hubo alguna vez actividad de minería o extracción de petróleo. La única forma de que sean valorados es primero, que las comunidades que viven cerca de estos vestigios se sientan identificados con ellos y los asimilen como baluartes importantes de su identidad cultural y que incluso hacerles saber que la comunidad puede ser beneficiada por organismos internacionales al proteger estos vestigios. Durante todos estos años mis investigaciones han sido encaminadas a explicar en qué forma los factores ambientales como el clima, la localización o los choques térmicos, generan la destrucción de las piedras en las que está plasmada una pintura rupestre. Esta práctica te obliga por ejemplo a un conocimiento cada vez mayor de la Geología y de otras ciencias, te ayuda a sentir un deseo por aprender cada vez más de todo.