Homenajearán a Nacho Padilla en Bellas Artes

El escritor será recordado en un acto en el que participarán Rosa Beltrán, Socorro Venegas y Jorge Volpi.
Ignacio Padilla
Ignacio Padilla (Especial)

La obsesión de Ignacio Padilla por la palabra tendría que haber dado en él a un poeta, pero su amor por el lenguaje lo llevó a un universo de historias utópicas y distópicas que se narran por sí solas. A 48 años de su nacimiento, amigos, colegas y lectores recordarán al fallecido escritor en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en la actividad Ignacio Padilla: físico cuéntico (1968-2016), que se realizará este 15 de noviembre, a las 19:00.

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Nacho Padilla, como se referían a él quienes le rodearon, se consideró a sí mismo como un “físico cuéntico” y decía que de profesión era contador (de historias). “No puedo no sentir una pasión desbordada por las palabras, las veo como animales vivos, las busco, las rebusco, las reinvento”, dijo el 2 de agosto pasado en el ciclo Protagonistas de la literatura mexicana en el que la Coordinación Nacional de Literatura (CNL) del Instituto Nacional de Bellas Artes reconoció su trayectoria literaria.

“Nacho tenía mucha pasión por este género breve y a la vez poderoso, como un hoyo negro que todo lo absorbe y a la vez que es capaz de decirlo todo, que es el cuento"

“Nacho tenía mucha pasión por este género breve y a la vez poderoso, como un hoyo negro que todo lo absorbe y a la vez que es capaz de decirlo todo, que es el cuento. Le gustó definirse como un ‘físico cuéntico’. Comenzó siendo novelista barroco de obras de larga extensión y creo que tenía razón en haberse concentrado en el cuento, porque su pensamiento más reconcentrado, más aforístico, más erudito, era el que mostraba la mayor riqueza; incluso logra algunos momentos deslumbrantes también como ensayista, era sumamente creativo”, comentó Rosa Beltrán. 

Rosa Beltrán recordó también que conoció a Nacho cuando ambos fueron becarios del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), escribían su primera novela bajo la tutoría de Silvia Molina. “Nuestro primer encuentro fue muy afortunado. Teníamos temas afines, uno de ellos era la obsesión por el lenguaje que concretaba en la figura de García Márquez, ambos teníamos idolatría por este monstruo de la literatura hispanoamericana, que cambiaría nuestras maneras de construir obras, porque nos interesan las estructuras y no solamente los personajes y la acción”.

Ignacio Padilla decía que escribía novelas para descansar entre un cuento y otro, pero su obra, ya sea narrativa, ensayística o de literatura infantil, conduce a múltiples universos paralelos a los que se accede con la imaginación. En el homenaje al “físico cuéntico”, no solo lo recordarán sus amigos Rosa Beltrán, Socorro Venegas y Jorge Volpi, sino todas las personas ávidas de aventuras que podrán disfrutar las historias de Nacho con una lectura en voz alta de Roberto Sosa.

“Hay una parte de mí que acepta que Nacho Padilla no va a estar sentado de cuerpo presente junto a mí nunca más, pero la parte que se resiste es la que sabe que Nacho no murió, que ahí está su obra, que este año simplemente lo he leído más que ningún otro, porque se celebran los 400 años del fallecimiento de Cervantes y porque se había convertido en un gran cervantista. Por un lado hay un hueco y por el otro lo que nos sucede con tantos amigos que cambian de país, de lugar, pero con los que empezamos a tener, por alguna razón, una relación más cercana, esto es algo que a mí me sucedió con Nacho”, concluyó Rosa Beltrán, titular de la Dirección de Literatura de la UNAM.


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