El nivel de humillación en México es “brutal”, asegura L. M. Oliveira

La desigualdad de salarios es una forma de “institucionalizar” el fenómeno, dice el autor.
El escritor muestra un ejemplar de su más reciente trabajo.
El escritor muestra un ejemplar de su más reciente trabajo. (Jessica Espinosa | Notimex)

México

No piensa en el tema como un asunto cultural en la sociedad mexicana, pero al mismo tiempo reconoce que se encuentra presente en gran parte de nosotros desde tiempos prehispánicos, aunque impulsado con la llegada de los españoles.

La humillación tiene raíces filosóficas, pero está en la vida de todos los días, asegura el escritor L. M. Oliveira, quien, cuando empezó a darle vueltas al tema, se dio cuenta de que había muchas aristas, "por eso tiene desde su parte histórica, donde intento, si no explicar —porque eso sería demasiado ambicioso—, por lo menos rastrear y proponer una hipótesis acerca de dónde viene esta humillación en una sociedad como la nuestra".

En Árboles de largo invierno. Un ensayo sobre la humillación (Almadía, 2016), Oliveira no solo reflexiona acerca del tema sino arma una especie de mapa de la sociedad contemporánea, donde se analiza cómo las circunstancias actuales de pobreza, falta de educación, marginación, hacinamiento e invisibilidad, dan como resultado una desigualdad social que termina por ser humillante en un sentido mucho más amplio.

"Está la parte más filosófica de tratar de ver qué es humillación y cuáles son las causas de ciertas cosas que humillan —porque son varias sus aristas—, hasta tratar de hacer una crónica un poco ficcionada de esos migrantes que pasan por nuestro país y son humillados".

Mirada múltiple

En su propuesta, Oliveira hace un repaso histórico del tema aprovechando los recursos del relato, la crónica y el ensayo; lo mismo revisita la Conquista como un origen marcado por el irrespeto por lo distinto y un desprecio por "lo inferior", que describe los abusos de los que son víctimas quienes cruzan el país con el ideal de encontrar una vida mejor.

"En México tenemos muy metido en nuestros esquemas, tanto sociales como también institucionales, el asunto de humillarnos. En el habla está presente todo el tiempo, en la forma de tratarnos, y también en el Estado, desde el caso de los salarios mínimos hasta lo que ganan los poderosos, y eso me parece la institucionalización de la humillación. Al hacer toda una revisión del tema nos damos cuenta de que está presente en muchas partes de nuestra sociedad".

El tema del libro no solo es la humillación y su presencia en el mapa de la sociedad contemporánea, sino también las circunstancias actuales de pobreza, falta de educación, marginación, hacinamiento, invisibilidad, que dan como resultado una desigualdad social que termina por ser humillante para gran parte de la sociedad.

"No me atrevería a decir que México es el país donde más se humilla, porque no tengo elementos para hacerlo, pero sí que es un país donde se humilla brutalmente y en proporciones alarmantes: a las mujeres, a los homosexuales, a los pobres, a quienes tienen un color de piel distinto. Más bien habría que ver a quién no se humilla en nuestro país".

El volumen, además de presentar un repaso histórico de las raíces de la humillación, termina por ofrecer una reflexión acerca de algunos de los más recientes episodios de violencia que se han vivido en nuestro país, como un claro ejemplo de la magnitud del problema que vivimos, como un llamado a la sociedad para voltear hacia el tema.