Los hombres lobo, miedo e ignorancia humana

El escritor argentino Jorge Fondebrider hace una revisión histórica de la forma en que diversas culturas han imaginado y utilizado la licantropía.
Sexto Piso publica un libro sobre su historia.
Sexto Piso publica un libro sobre su historia. (Luis Miguel Morales C.)

México

Los hombres lobo han poblado relatos en distintas culturas y  diversos momentos históricos, y así pasaron a la literatura, después al teatro, el cine y la televisión. Por ello el escritor argentino Jorge Fondebrider se hizo una pregunta: ¿cómo una idea pequeña e intrascendente ha pervivido tantos siglos?

Para responder a esa cuestión produjo un libro de más de 300 páginas, Historia de los hombres lobo (Editorial Sexto Piso, 2017), en el que muestra las manifestaciones que ha tenido esa figura en cada cultura y, sobre todo, cómo reaccionó a ella la cultura occidental.

“Primero hay una cuestión que tiene que ver con los materiales, que provienen tanto de la mitología como del folclor, y empezar a ordenarlos. La gente tiende a pensar que el cristianismo nació como es y punto, pero tal como lo conocemos, por lo menos el catolicismo, empezó a constituirse a partir del siglo IV, cuando san Agustín tiene que lidiar con un problema: ¿puede el diablo, si es que existe, crear de la nada, tal como lo hace Dios, o en definitiva es toda una ilusión?”

Es un recorrido histórico y una reflexión personal ya que la fantasía de los hombres lobo fue un sueño recurrente de su infancia, para después ser protagonista de sus lecturas de adolescencia, por lo que si bien hay una mirada un tanto antropológica del tema, al mismo tiempo ofrece un acercamiento a la banalización del mito en su forma hollywoodense.

“Cualquier forma de explicación de algo que no conocemos es una especie de pelea contra la ignorancia. Mientras iba haciendo el libro, quise meter un capítulo que tenía que ver con una pequeña historia de nuestra percepción de los lobos, porque antes de los hombres lobo están los lobos en los bestiarios, tanto de la Antigüedad como los medievales, y encontré un montón de ideas ridículas y disparatadas que se asignan a los lobos: los relacionan con virtudes y defectos de los seres humanos”.

Y ahí viene otra parte en la reflexión de Fondebrider: eso mismo se le atribuye a cualquier otro animal en cualquier otro bestiario, en gran parte debido a que la ignorancia está profundamente vinculada con el desarrollo de la religión: esta, “en cierto sentido, es una forma de ignorancia que se opone al conocimiento”.

Leyenda y entretenimiento

La obra de Fondebrider llega a su tercera edición en esta versión publicada por Sexto Piso, con un primer capítulo completamente nuevo, en el que se refleja el creciente interés por un tema que, bien visto desde las películas y las series de televisión, tiene una historia para compartir.

Y es que siempre han existido los hombre lobo, en cualquier territorio, en distintas formas de la religiosidad; Fondebrider lo dice de la siguiente forma: desde “la intolerante Suiza de Calvino, la violenta Alemania de Lutero, la Francia de las luchas religiosas, España y Portugal; en síntesis, de uno a otro extremo del mundo occidental y desde mucho antes de esa Antigüedad que nombramos Clásica, siempre ha habido hombres lobo”, aunque con algunos matices.

“Para darte un ejemplo concreto. Cuando hablo del Renacimiento señalo que en el caso de Gran Bretaña solamente en Escocia persistieron algunas creencias vinculadas a la licantropía y no en Inglaterra, básicamente porque en el siglo XIV habían sido exterminados todos los lobos de Inglaterra. Al no formar parte del paisaje tampoco podía significar una amenaza.

“En cambio, en otros lugares donde la presencia del lobo está mucho más vinculada con el desarrollo de una determinada sociedad, va a resultar ominosa, muy activa y va a producir una cantidad de mitos, supersticiones y leyendas que forman parte de nuestro entretenimiento hoy día, pero que en su fundamento fueron una realidad cotidiana”.

Si la transformación de seres humanos en animales es una representación que se da en todas las culturas, durante la época de la Inquisición se le ubicó en el mismo rango que la brujería, por lo que fue perseguido de la misma manera, lo que tuvo consecuencias políticas, “algunas muy graves”.

“En Francia, entre los siglos XVI y XVII, la guerra religiosa va a producir un caos absoluto y se va a recrudecer el fenómeno de la licantropía como en ninguna otra parte del Occidente”, cuenta el también poeta.

Historia de los hombres lobo es resultado de una impresión infantil de Jorge Fondebrider, un poeta que se dio el gusto de indagar un montón de cosas que dice, son “una idea monstruosa: son el fruto de la imaginación, del miedo, de la noche y la ignorancia”.