La histórica Isla de Mezcala se encuentra en abandono

La razón es que el Ayuntamiento de Poncitlán no ha comprobado 5 millones que le fueron entregados para su restauración desde 2009.
La histórica Isla de Mezcala está en el abandono
La histórica Isla de Mezcala está en el abandono (Alejandro Acosta)

Guadalajara

La isla de Mezcala uno de los lugares históricos más importantes de Jalisco, ya que además de ser centro ceremonial, fue escenario de la lucha de Independencia del país y posteriormente cárcel durante el siglo XIX, se encuentra en peligro de que aumente su deterioro ante el nulo mantenimiento que no se le da, al menos, desde 2009. 

La situación que mantiene en estado de abandono al inmueble, es la misma que ahora no permite que en el lugar se instale un museo de sitio, tal y como lo
proyectaron alguna vez particulares y algunas dependencias de gobierno. En 2009 el Ayuntamiento de Poncitlán recibió 5 millones de pesos de fondos
federales para restauración del inmueble que se encuentra en la isla con el propósito de que el lugar, al haber sido un bastión de la lucha de independencia, luciera en buenas condiciones durante los festejos del Bicentenario y se convirtiera en un atractivo turístico importante de la zona.

Sin embargo ese dinero no ha sido comprobado aún, según coinciden Julio César Herrera Osuna, director de Patrimonio Artístico e Histórico de la Secretaría de Cultura, y Exciquio Santiago Cruz, presidente de Mezcala A.C., asociación que engloba a cerca de 50 promotores del sitio. 

Al respecto, Ramón Romo, presidente municipal de Poncitlán en turno, asegura desconocer la cifra que se debe comprobar ante la Secretaría de Cultura y
tampoco sabe cómo se aplicó el recurso en la restauración de las ruinas de la penitenciaría de Mezcala. Romo afirmó “que la inversión se realizó en el periodo pasado 2010-2012, durante el periodo de Carlos Maldonado Guerrero, por lo que no se pudo hacer la comprobación y no se sabe bien cómo se emplearon los fondos, por lo que ahora estamos bloqueados”.

En las últimas intervenciones que realizó el INAH se edificó el área de sanitarios, caseta de vigilancia, área de convivencia y se aprecia señalética moderna
con información en inglés y español distribuida en las tres áreas históricas. Las instalaciones nuevas se mezclan con los vestigios abandonados de la prisión que albergó a doscientos presos en condiciones de hacinamiento y al ejército español. Se encuentran las cocinas, los dormitorios, graneros, y celdas de castigo con marcas que hicieron los presos que pasaron por ahí. Estas señas conviven con grafitis y firmas de los visitantes actuales que ingresan y maltratan las paredes históricas. La maleza está crecida, hay plantas con espinas, puertas y ventanales sucios con leves  muestras de humedades que si no se atienden puntualmente podrían degradar los espacios, denuncia Santiago Cruz, ganador del Mérito Museístico 2011. 

Explica que cuenta con acervo para un museo de sitio organizado en tres etapas “la prehispánica durante la cual Mezcala fue centro ceremonial, la etapa de 
“la guerra de la deshonra” del ejercito español que ahí se libró, y su etapa de penitenciaría que va de 1819 a 1856”.