Entre la historia y el sabor, disfrutan platillos norteños

La comida en cinco establecimientos es una opción, aunque también los paseantes pueden tomar una pequeña muestra gratis de dulce de leche o de carne seca en el centro de la ciudad.

Guanajuato

El aroma de una tortilla de harina se despide desde uno de los callejones en la tierra de las enchiladas mineras.

La comida típica del noreste ha llegado a invadir algunos restaurantes del centro de Guanajuato, como una de las apuestas culturales de Nuevo León, al ser el invitado de honor del Cervantino.

Pero la comida no llega sola, hay que platicarla para que tenga mejor sabor. El grupo Tejedoras de Imágenes se ha encargado de acompañar a los comensales para contarles la historia del famoso machacado con huevo, de las tortillas de harina o de las dulces “glorias” de Linares.

La narradora Rosa Martha Sánchez se placea entre las mesas del restaurante La Virgen de la Cueva, donde narra la historia de algunos de los platillos típicos de Nuevo León.

“Les platico sobre el origen judío sefardita de nuestra comida, como es la tortilla de harina o el cabrito, y la gente se queda muy contenta porque además del sabor conoce la historia de lo que prueban”, dijo.

Cinco meses antes de iniciar el Cervantino una comitiva de Nuevo León sostuvo charlas con representantes de la cámara restaurantera de Guanajuato. Durante una semana la chef e historiadora Lulú Pedraza les enseñó a los cocineros de este estado a elaborar tortillas de harina y asado de puerco.

La comida en cinco establecimientos es una opción, aunque también los paseantes pueden tomar una pequeña muestra gratis de dulce de leche o de carne seca en el centro de la ciudad.