"Fernando Benítez era superior a la suma de sus talentos"

“No sé si estamos a la altura de su herencia”, advierte Héctor Aguilar Camín, colaborador de MILENIO, al recordar las aportaciones del promotor cultural.
Héctor Aguilar Camín recordó a Cesare Pavese, quien señaló que un autor debe ser superior a lo que escribe.
Héctor Aguilar Camín recordó a Cesare Pavese, quien señaló que un autor debe ser superior a lo que escribe. (Cuartoscuro)

Guadalajara

La fiesta era para Héctor Aguilar Camín y el periodista y narrador invitó a la mesa al que le da nombre al reconocimiento Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, porque gran parte de su discurso estuvo dedicado recordar a uno de los animadores fundamentales de la cultura mexicana de la segunda mitad del siglo XX.

"En mi memoria está jugando y hablando, comparando, por ejemplo, la última edición del suplemento Sábado, que él hacía con Huberto Batis en el unomásuno, con la última edición de Nexos, que yo hacía con Enrique Florescano y ponía las dos ediciones enfrente y decía 'los hicimos pedazos, hermano'."

Para Aguilar Camín, de Benítez debe reconocerse su espíritu de contacto, de traer la cultura a los diarios y la realidad a la cultura; las ganas de borrar las fronteras entre la cultura y la sociedad, entre los escritores y la vida pública, entre la novela y el reportaje.

Había en Benítez también la alegría de estar en el mundo, la amalgama de entusiasmo y crítica, y por sobre todas, la generosidad de abrir espacios a otros, "de poner y compartir la mesa. No sé si estamos a la altura de esta herencia de Fernando Benítez.

"Benítez era un personaje realmente superior a la suma de sus talentos, cumplía como pocos el dictum de Cesare Pavese, según el cual un autor debe ser superior a lo que escribe: era superior a todas sus facetas profesionales y en cada una de ellas era extraordinario, como periodista, como escritor, como animador de la cultura, como biógrafo de Lázaro Cárdenas o como cronista del mundo indígena y del mundo novohispano", dijo el homenajeado.

Aguilar Camín no dejó pasar la oportunidad para aceptar que sin Luis Miguel Aguilar y Rafael Pérez Gay, "lo que se premia hoy simplemente no existiría".

Antes, Carlos Puig centró sus palabras en las aportaciones de Aguilar Camín en Nexos, no solo por haberla llevado a la coyuntura, al apostar por el reportaje largo y la crónica profunda, el análisis y el ensayo del país, pero en particular porque su esfuerzo lo ha hecho acompañado de jóvenes periodistas y escritores, "lo que se dice fácil, no lo es: no son los mejores tiempos para nuestro periodismo".

Con la presencia de Diego Petersen Farah, Sergio González Rodríguez, Raúl Padilla López, presidente de la feria, y de su directora, Marisol Schulz, Pérez Gay recordó al periodista que batallaba cuerpo a cuerpo en la redacción. Siempre lo acompañó la sombra de un articulista "que escribía con intensidad prosística y profundidad analítica sobre aquel México que había pasado por la apertura democrática echeverrista y el quiebre del modelo mexicano al término de aquel sexenio".

"Hemos jalado la carreta juntos: hemos hecho la revista Nexos y he aprendido de Aguilar Camín algo fundamental: la vocación de grandeza; y algo más: que sin inteligencia y tenacidad es imposible lograr nada en el periodismo. Pero algo más: que sin esperanza no crecen los olivos," argumentó Pérez Gay.

Casi para terminar con la celebración a Héctor Aguilar Camín, su hermano Luis Miguel reconoció que en los libros del primero hay una riqueza que surge de la unión de oficios: el del historiador, el cronista, el investigador periodístico, el ensayista y hasta el de aforista, y por supuesto una mano de poeta.

"Pese a la diferencia de edades, Héctor y yo hemos ido juntos por la vida. Trabajar alrededor de 40 años con un formidable empresario de la cultura ha sido un orgullo: no solo me apellido como el definitivo escritor que es él, sino también me apellido de su amistad, advirtió Luis Miguel Aguilar.


Madrid, invitada de honor para 2017

Con la bienvenida a Madrid como invitada de honor de la edición 31 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), concluyeron nueve días de actividades a las que asistieron más de 813 mil personas y dos mil 42 casas editoriales, provenientes de 47 países, dio a conocer Raúl Padilla López, presidente del Comité Organizador. Asistieron 751 autores de 41 países y hablantes de 29 idiomas, más de 20 mil profesionales del libro, 190 mil pequeños asistieron a la FIL Niños y se produjo un volumen de venta de alrededor de 780 millones de pesos, según estimaciones de los organizadores.

Antes de darle la bienvenida a Madrid como invitada de honor, el poeta en lengua maya Humberto Ak'Abal fue el encargado de leer las palabras de despedida de América Latina, lo que no dejó de ser emblemático, pues fue elegido de entre 120 escritores latinoamericanos que estuvieron presentes a lo largo de la feria.

Cuatro serán los ejes de la presencia madrileña, señaló Luis Cueto, coordinador general del Ayuntamiento de Madrid: mostrar las instituciones y fundaciones que se sustentan entre lo público y lo privado; ofrecer una mirada a futuro, traer a editoriales independientes y mostrar sus esquemas de desarrollo urbano.