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Hay dos revoluciones en el cine de Eisenstein: Pierre Jodlowski

En la obra del director ruso "el montaje es extraordinariamente complejo, de un gran virtuosismo", señala el compositor y artista plástico.

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Para Pierre Jodlowski, “en el cine de Serguéi M. Eisenstein hay dos revoluciones: por una parte, la revolución filmada, la revolución de inicios de siglo en Rusia y la revolución cinematográfica. En Eisenstein esas dos revoluciones no pueden desasociarse”.

El compositor francés y artista multimedia considera que, en el caso del cineasta ruso, “hubo fenómenos históricos y políticos que, por supuesto, permitieron que se liberara una energía enorme y un deseo de utilizar la herramienta del cine, pero apropiándosela, no sufriéndola pasivamente como si fuera una imposición del cine de Hollywood estadunidense.”

En el Festival Internacional Cervantino Jodlowski presentará la musicalización de La huelga (1924) que, por encargo de la Cinemateca de Toulouse, Francia, se estrenó en 2000. En conferencia de prensa vía skype celebrada ayer, el músico indicó que una de las cualidades de La huelga es que “es una película teórica que, de alguna manera, nos explica por qué se hace una huelga, cómo se va dando y cómo termina, de manera bastante trágica”.

Aunque se filmó hace más de 90 años, “el tema sigue siendo de actualidad, porque en todo el mundo, todo el tiempo hay huelgas —agregó Jodlowski—. Lo que es fantástico para mí, que soy un compositor comprometido políticamente, es poder darle frescura a esta película a través de mi música”.

Valor del montaje

Grigori Aleksandrov, colaborador cercano de Serguéi M. Eisenstein, dijo alguna vez que con La huelga (1924) el director ruso “consiguió una película revolucionaria, sin historia de amor, sin suspenso policiaco, sin otro héroe que la propia masa, presentada como un personaje colectivo”.

El resultado tiene que ver con muchos elementos. Uno de ellos, en el que profundizó el compositor cuando le propusieron la musicalización, fue el montaje. “En Eisenstein el montaje es extraordinariamente complejo, de un gran virtuosismo, y que fue lo que le permitió entrar en la historia del arte y crear todas esas obras maestras que conocemos en la actualidad”, dijo Jodlowski.

La composición de la música para La huelga fue para él muy importante en su carrera, “porque al trabajar en torno al montaje, tal como lo practicaba Eisenstein, pude tener un primer enfoque de lo que podrían ser mis propias técnicas de montaje. A partir de este proyecto pude desarrollar mi lenguaje, mi propio estilo como compositor en torno al universo visual: hice una trasposición del montaje de cine a la música. Podríamos decir que en mis composiciones hay una dimensión cinematográfica o, tal vez, narrativa”.

El compositor y artista multimedia hizo referencia a lo que denomina “música activa, en oposición a la música pasiva, que es la que escuchamos siempre, por doquier, en todos los espacios públicos, que sufrimos todos los días en todos lados. El término música activa supone que el oyente está muy atento. Para acentuar esta actividad, lo que nos interesa es trabajar todas las dimensiones: no solo hay un intérprete y una orquesta, sino que vamos a aumentar los parámetros que atraen la atención permanentemente, cosas que van a provocar interrogantes constantemente en el espectador. De alguna manera me remito a la noción de atracción, tal como la entendía Eisenstein”.

Una violencia necesaria para la época

Al hablar sobre las imágenes de violencia que aparecen en La huelga, Pierre Jodlowski indicó que la sociedad actual "no es una sociedad pacífica. Yo veo problemas por doquier, veo disparidades por todas partes: países muy ricos y otros muy pobres. La violencia que aparece en La huelga, de alguna manera es una violencia necesaria con respecto a esa época. Además es una violencia que, de alguna manera, es trascendida".

El compositor señaló que en el caso de la violencia puede utilizar los mismos calificativos que en el caso de la música. "Hay una violencia pasiva y una violencia activa. Para mí, la de Eisenstein es una violencia activa porque es construida, no es gratuita, finalmente es resultado de una escritura extremadamente compleja y profunda de una obra artística que nos ayuda a construirnos. En cambio, cuando hablamos de todo ese cine de violencia gratuita que vemos por todos lados en la actualidad, es una violencia pasiva que, de hecho, constituye un modelo aterrador y no ayuda a construirnos"

Musicalizada por Pierre Jodlowski, La huelga” se presentará como parte del Festival Internacional Cervantino en Guanajuato, León, Monterrey, Ciudad de México y Morelia los días 14, 15, 16, 18 y 21 de octubre.

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