“Hay que hablar más de lo bueno”: Bazbaz

Este año el Centro de las Artes Indígenas inaugurará su clase de carpintería.
Casa del Mundo del Algodón.
Casa del Mundo del Algodón. (Antonio Flores)

Papantla

El Centro de las Artes Indígenas (CAI) se fundó a partir de un sueño que parecía imposible: salvaguardar la cultura de los pueblos totonacas. El resultado de ese proyecto son las 16 escuelas tradicionales que se han abierto hasta el momento, sumada ya la de carpintería, comentó en entrevista con Milenio, Salomón Bazbaz, fundador del CAI.

Con sede en el Parque Takilhsukut, el Centro de las Artes Indígenas comenzó a escribir su historia con la Escuela de Niños Voladores. En la actualidad se tiene un estimado de 150 maestros y mil alumnos; con “lo que se han logrado más empleos, ha bajado la migración y se dio un aumento de la cultura de paz”, afirma Bazbaz.

Para el director del CAI, Francisco Acosta, se pensó que una de las dificultades más grandes que enfrentarían sería comunicar mundos, pues “cada pueblo, cada cultura tiene sus conceptos y sus sistemas de producción artística” y el reto fue ver cómo se conciliaba este sistema de producción global con el del sistema local de los totonacas: “Al final, no ha resultado difícil porque hay una gran disposición y respeto”.

El desafío para el Centro de Artes Indígenas es mantener el espíritu, “seguir creciendo con estos proyectos culturales que van mucho más allá del festival y cumplir con nuestra labor de responsabilidad social”. El mayor éxito de todo lo que se ha hecho es que hoy día un totonaca está más orgulloso de su identidad, consciente de su grandeza, pues “no solo se pretende que aprendan un arte, sino que todos se sientan orgullosamente totonacos”.

Incluso, 30 por ciento de los recursos captados cada año por patrocinadores y lo recaudado en taquilla durante Cumbre Tajín se destina a becas universitarias, de titulación y de bachillerato para jóvenes indígenas. Hasta el momento se han becado a mil 200 personas, de las cuales más de 800 (tres generaciones) ya se graduaron: “Siempre hemos buscado la combinación de educación formal con educación tradicional”, comenta Salomón Bazbaz.

Gracias a la inclusión del Centro de Artes Indígenas en la Lista de Buenas Prácticas para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, Papantla, Veracruz, es el municipio mexicano con más patrimonios reconocidos por la Unesco: El Centro de las Artes Indígenas, la Ceremonia Ritual de Voladores y la Zona arqueológica de El Tajín.

En cuanto a los recortes que sufrió Cumbre Tajín este año, por lo cual se suspendieron actividades como el de luz y sonido —que se realiza en la zona arqueológica de El Tajín—, Salomón Bazbaz tiene la esperanza de que las cosas mejoren y solo sea por este año, “lo importante es que se mantiene la esencia del festival. Hay que hablar más de lo bueno”.