Il Gardellino, música de proporciones perfectas

Las piezas de autores como Bach “te invitan a ser un mejor ser humano”, dice en entrevista Jan De Winne, fundador de esta agrupación europea
El conjunto flamenco fue fundado en 1988.
El conjunto flamenco fue fundado en 1988. (Especial)

México

La música barroca ya no es una novedad en México, afirma el flautista belga Jan De Winne, fundador, junto con el oboísta Marcel Ponseele, de la agrupación Il Gardellino. “Hay muchos músicos buenos en México que están haciendo cosas importantes, además de que hay un público interesado”, dijo en entrevista con MILENIO desde Guayaquil, Ecuador.

Con un formato de nueve músicos, Il Gardellino se presentó el sábado en el Festival Internacional de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez y hoy estará en el Palacio de Bellas Artes a las 20 horas. Su último concierto en México será el 1 de diciembre en el Teatro Bicentenario de Guanajuato.

Fundado en 1988 en Bruselas, Bélgica, el conjunto instrumental flamenco tomó su nombre de un concierto para flauta de Vivaldi, Il Gardellino, un retrato musical de un jilguero virtuoso. “Ha habido varios cambios desde entonces. Al principio, Marcel y yo reunimos buenos ejecutantes de cuerdas que tuvieran el mismo estilo vocal para tocar que el que nosotros poseemos. Ahora es más fácil encontrar entre los jóvenes músicos fantásticos que realmente pueden tocar este estilo. Ha habido varios cambios desde 1988. El equipo actual ha trabajado junto desde hace unos ocho años, pero Il Gardellino ha trabajado intensamente de manera ininterrumpida durante 20 años”.

¿Cómo era el panorama para la música antigua a finales de los años ochenta?

En Bélgica y Holanda era muy diferente a otros países de Europa o América, porque fue donde empezó el movimiento de revaloración de la música antigua con Frans Brüggen y luego otros músicos. Nacimos en el lugar correcto. Yo viví varios años en el sur de Francia cuando la radio se mostraba muy entusiasta por esta música y se vivía un movimiento muy interesante. Ahora en Europa hay muchos grupos y mucho público que escucha esta música. Lo mismo está ocurriendo en otros países del mundo, incluido México.

¿Cómo eligieron el programa?

Queríamos traer la mejor música. Tocaremos el Concierto en la menor para flauta, violín, clavecín y cuerdas BWV1044, de Johann Sebastian Bach, una pieza fantástica. Es muy difícil, pero cuando la tocas no notas la dificultad, lo que es grandioso. También incluimos otros compositores que crearon grandes joyas del barroco, algunos no tan conocidos, como Johann Friedrich Fasch, de quien tocaremos Concierto en re menor para oboe, violín, cuerdas y bajo continuo y Concierto en si menor para flauta, oboe, cuerdas y bajo continuo; también el Concierto en sol mayor para violonchelo, cuerdas y bajo continuo G 480, de Luigi Boccherini.

Asimismo Concierto en re menor para flauta, cuerdas y bajo continuo, de Carl Philipp Emanuel Bach, y Concierto en do menor para oboe, cuerdas y bajo continuo, de Georg Philipp Telemann.

Cuando tratas de vender un concierto, los organizadores quieren ver la sala llena, así que desean compositores de renombre y música hermosa. La música desconocida también es hermosa, pero es más difícil de vender, y por eso mezclamos obras muy conocidas con otras que no lo son tanto.

¿Por qué la música antigua es importante?

La música de Bach, por ejemplo, está tan bien hecha, sus proporciones son tan perfectas que puedes sentir su mensaje. Te invita a ser un mejor ser humano… Tal vez esté yendo demasiado lejos, pero es como cuando estás frente a un edificio hermoso: tiene una influencia en ti. Esto ocurre con cualquier obra de arte cuando está bien hecha: te transforma. Por eso escogimos aquellas obras, porque es una música que involucra más personalmente a los autores y a los ejecutantes, es más emocional. Esto significó una gran evolución en la música.