Recrean estudio de Frida Kahlo

El recinto encargado de la preservación del legado de la pareja de artistas celebra con una amplia exposición de 189 piezas y un recorrido multimedia.
Su habitación fue restaurada a partir de una fotografía de Martin Munkacsi.
Su habitación fue restaurada a partir de una fotografía de Martin Munkacsi. (Javier García)

México

Con una fotografía que Martin Munkacsi le tomó en 1934 a la pintora mexicana Frida Kahlo en el espacio donde ella pintaba, el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo se dio a la tarea de recrear la forma en que la artista decoró, de una manera muy sencilla, ese espacio lleno de luz.

Para recrear esa ambientación se mandó diseñar un camastro y sillones de madera con mimbre, similares a los que aparecen en aquella imagen, con la intención de mostrar el lugar donde la artista mexicana vivió algunos años de su vida y pintó su obra maestra: Las dos Fridas.

Esta intervención forma parte de la exposición 30 años. Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, integrada por 189 piezas, entre óleos, acuarelas, estarcidos, cartas, mobiliarios, textiles y fotografías, la cual será inaugurada mañana.

La muestra conmemorativa por el aniversario de este recinto —que abrió sus puertas como museo el 16 de diciembre de 1986 con la finalidad de preservar, investigar y difundir la obra de Frida y Diego—, presenta obras que recientemente se integraron al acervo, como las piezas arqueológicas que el artista coleccionó y que poseía Emma Hurtado, su última esposa, indicó Luis Rius, director del museo.

Añadió: “Estamos conmemorando los 30 años de este conjunto arquitectónico funcionalista que actualmente es un museo, cuya historia empieza en 1986 cuando el INBA adquiere estos inmuebles y les da una proyección museal. En estas casitas se han hecho grandes descubrimientos, de escultores que estuvieron ligados a una escuela mexicana de escultura y que, gracias a los trabajos curatoriales, hemos podido conocer”.

Rius detalló que con este esfuerzo curatorial en el estudio de Rivera se muestran los primeros bocetos, que realizó el artista en 1925, del mural que pintaría en las escalinatas principales de Palacio Nacional, pero que difieren del proyecto final. A raíz de este préstamo en comodato que le hizo al museo la Comisión Federal de Electricidad, encontraron dos estarcidos que son de los años treinta y que corresponden a este mismo programa iconográfico del mural Epopeya del pueblo de México (1929-1935).

Entre los trabajos de restauración de las casas estudio de ambos artistas, así como de la de Juan O’ Gorman, se realiza el montaje de esta exposición que, además, ofrece una muestra escultórica, la cual da cuenta del rescate biográfico que ha hecho este museo de artistas como Mardonio Magaña. Además ofrece un recorrido multimedia por las tres décadas de existencia del recinto, enriquecido con entrevistas a sus directores, investigadores, curadores y familiares de Diego Rivera.

De igual forma, en la Casa de Juan O’Gorman —que se integró al museo desde 2011— se alude a la faceta del creador de estas edificaciones. Por medio de un recuento fotográfico y documental se muestran las transformaciones de estos espacios, construidos, con una arquitectura transgresora, como casas habitación, indicó Alan Rojas, coordinador académico del museo.

La exposición 30 años. Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo se podrá apreciar hasta el 5 de marzo de 2017.

Documentos de una relación

La exposición 30 años. Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo presentará otra joya de la fotografía documental, una imagen estupenda donde se ve a Frida Kahlo mientras sube la escalera volada de su casa para caminar por el pasillo y dirigirse a la casa estudio de Diego Rivera.

Esta imagen la tomó el fotógrafo húngaro Martin Munkacsi para un reportaje que se publicó en Estados Unidos, cuando el arquitecto Juan O’Gorman apenas les había entregado estas casas a Frida y a Diego. Se puede admirar lo que era la recámara de Frida Kahlo, junto a algunas cartas que ella le escribió a Diego, donde le dice cómo se siente, cómo es su relación con Lupe Marín y con su hija Guadalupe; llama la atención una de esas misivas donde le detalla sus gastos, ya que ella le organizaba las finanzas al muralista.

Al lado de estas imágenes se presentan una falda y una cintilla que eran de Frida, así como tres óleos de su autoría, entre ellos un retrato poco conocido de Marte R. Gómez.