• Regístrate
Estás leyendo: La Fonoteca Nacional rescata dos obras de Tino Contreras
Comparte esta noticia
Domingo , 22.07.2018 / 07:22 Hoy

La Fonoteca Nacional rescata dos obras de Tino Contreras

'Yúmare', obra de 1984 difícil de conseguir, pues solo se editó en vinil.

Publicidad
Publicidad

Xavier Quirarte

Orgulloso, el baterista mexicano Tino Contreras declara: "Nací en la Sierra Tarahumara, allí viví y me contaminé de los rarámuris. Yúmare es la reunión de todos los tarahumaras cuando le cantan a Rayénari, que es el Sol. ¡La reunión dura cuatro semanas y es algo así como la jam session de los tarahumaras! Además ellos hacen sus propios instrumentos: violines, guitarras, contrabajos y tambores".

Yúmare es el nombre del disco grabado por el baterista en 1984, muy difícil de conseguir pues solo se editó en vinil. Por fortuna, la Fonoteca Nacional lo ha reeditado, junto con Quinto Sol, grabación de 1978, en el álbum rebautizado Yúmare/Quinto Sol. Esta obra, que alude a las raíces del jazzista y su amor por las culturas prehispánicas, será presentada el 24 de febrero a las siete de la noche en la Fonoteca Nacional por su autor, con los comentarios de Pablo Iván Argüello, Carlos Guerrero y Mónica Robles.

En entrevista con MILENIO Contreras comenta que en Yúmare participaron sus hermanos Agustín, Pancho, Rosario, Martha y Efrén, además de otros músicos, más cuatro cantantes rarámuris. En las notas del disco Pablo Iván Martínez comenta que el música ha tomado la simbología de su tierra natal y la ha "fusionado e hibridado con otros universos, incluido, por supuesto, el jazz, que para Tino Contreras representa simple y llanamente el impulso del la vida".

Quinto Sol, agrega el baterista, "es una obra dedicada a la Pirámide del Sol de Teotihuacan. Una vez fui de visita y se ocurrió la pieza, pues en mi mente escuchaba notas y notas. De repente, me llegó la melodía y se ocurrió incluir las arpas armónicas del Sonido 13 de Julián Carrillo. El disco cierra con 'Nocturno a Lidia', pieza grabada en vivo en la Fonoteca Nacional conmigo al piano".

Con una larga carrera en el género, Contreras no solo es un jazzman, sino un desafío a la gerontología: a los 92 años sigue muy activo, grabando discos, reeditándolos y presentándose en concierto con gran energía. Al preguntarle qué piensa dejar al mundo cuando tenga que partir, responde: "Yo pienso que nunca te vas. Siempre queda la esencia de una persona cuando deja una obra".

Agrega que "los recuerdos son muy lindos. He tenido amigos que se fueron antes y yo recuerdo cómo tocaban. También tengo mucho en mi mente cuando viví en Turquía, donde conocí a Ravi Shankar. Un día él me dijo: 'Lo más importante de un hombre es la obra, dejar un recuerdo perenne para que las futuras generaciones vean lo que pasó con esta bella música que estamos haciendo'. También me advirtió: 'Nunca dejes de hacer música, porque alguien te mandó a hacer música. La obra que hacemos todos los músicos creadores sirve para algo espiritual, para algo tangible e intangible'".

Parte del legado de Tino, tangible e intangible, está en su disco Palacio de Bellas Artes Live 1971, grabación que fue editada gracias al altruismo de dos viejos amigos del baterista: Lucy y Marco Gallegos. Contreras asegura que "recoge uno de los mejores conciertos que he dado en Bellas Artes. En ese entonces el director del INBA era Celestino Gorostiza y nos hicimos amigos. Me invitó a presentar Jazz Ballet en el Palacio, que tuvo mucho éxito y luego hice otros conciertos".

Con buen humor y sin andar con ambages, Tino Contreras asegura que el concierto de Bellas Artes "estuvo de poca madre porque participaron los mejores músicos. Se escucha un pianista excelso, Luis Ocádiz, un contrabajista supremo, José Luis Rivas, y un trompetista maravilloso, Adolfo Sahagún. Completaba el grupo un saxofón tenor y soprano, Ramón Negrete, a quien llamábamos El Mono Loco, que ya falleció, y en el sax alto y la flauta Rodolfo Popo Sánchez, que todavía anda tocando".

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.