Mano de león y cempasúchil pintan las calles del centro

El producto llega desde Coahuila, Durango e incluso Puebla, y los precios se pueden triplicar con sólo algunas calles de diferencia.

Monterrey

Las calles cercanas al Mercado Juárez tienen un tono amarillo y púrpura por estos días. Los vendedores de cempasúchil y de la llamada mano de león ofertan las flores tradicionales los días previos a la festividad por el Día de Muertos.

Las camionetas cargadas de las plantas vienen de Coahuila y Durango, aunque también hay quien llega desde Puebla.

Sentado sobre la calle de Ruperto Martínez, casi en la esquina con Guerrero, don Francisco Villanueva vende su mercancía. La caja de su camioneta y la mesita sobre la banqueta están repletas de flores púrpura.

"La mano de león viene desde Puebla, pero la amarilla (cempasúchil) la traemos de Parras", afirma el vendedor.

Viene desde hace 50 años desde la comunidad de San Sebastián, ubicada al norte de Puebla, el atractivo en la venta de la flor ha cambiado, pues antes el negocio era con los intermediarios, mientras que ahora es directo al cliente.

"Antes no te dejaban vender, ibas directo con los de almacenes y tiendas y con ellos te arreglabas. Ahora ya le vendemos directo al cliente, ¡tenemos 30 años de no aumentar los precios!", exclama Francisco Villanueva.

De temporada

Desde hace algunas décadas que la flor de cempasúchil es cultivada en rancherías de Coahuila e incluso en García, Nuevo León.

Son pocos los vendedores que desde el centro o sur del país llegan a Monterrey para comercializarla.

A don Francisco lo acompañan sus hijos y su esposa. Llegaron a la ciudad la mañana del viernes y esperan que para el 2 de noviembre se venda toda la mercancía.

Al mediodía del sábado, abundan los compradores así como los competidores, mientras más se aleja de la calle Guerrero más incrementa el costo, pues el manojo del cempasúchil puede pasar de los 10 hasta los 30 pesos con tan sólo algunas calles.

La siembra empieza ahora en diciembre allá en Puebla y se va cultivando hasta ahora octubre, cuando se cultiva", dice.

La flor emblemática para la conmemoración del Día de Muertos torna de amarillo y naranja las calles del centro, esperando ser la guía de las almas.