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Martes , 19.06.2018 / 04:36 Hoy

Flores para Kazuo Ohno, homenaje dancístico en el Cervantino

Álvaro Restrepo mostrará la coreografía en el Festival Internacional Cervantino donde reflexionará sobre el tiempo y la condición humana con base en los principios de la danza butoh.

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Xavier Quirarte

El coreógrafo colombiano Álvaro Restrepo asegura que "la danza es un lenguaje total". De ahí que la coreografía que presentará en el Festival Internacional Cervantino (FIC), una reflexión sobre el tiempo y la condición humana, deambule por las canciones de Leonard Cohen y rinda homenaje a Kazuo Ohno y Federico García Lorca.

Director y fundador de Compañía del Cuerpo de Indias, núcleo del proyecto El Colegio del Cuerpo, con sede en Cartagena, Colombia, Restrepo dijo ayer en conferencia de prensa telefónica que Flores para Kazuo Ohno (y Leonard Cohen) "es una obra para 12 bailarines que, además de ser un homenaje al pionero de la danza butoh, Kazuo Ohno, también lo es a Cohen. El gran cantante y poeta canadiense, a sus 80 años, sigue en pleno vigor creativo.

La coreografía, agregó "es una obra que reflexiona sobre los maestros, la edad, el cuerpo como tiempo... No somos bailarines de danza butoh, pero desde nuestro universo coreográfico hemos querido entregar estas flores a la memoria de Kazuo Ohno."

La coreografía de Restrepo, Marie France Delieuvin y Ricardo Bustamante, nació luego de una visita del grupo a Japón, donde se presentó en 2008 como parte de los festejos por los cien años de relaciones diplomáticas Japón-Colombia. El éxito de los bailarines en ese país les ganó el reconocimiento de Kazuo Ohno, aunque no tuvo oportunidad de verlos por su avanzada edad.

Gracias a una invitación de su hijo, Yoshito Ohno, a sus 102 años los recibió prácticamente "en su lecho de partida —rememoró el coreógrafo—. Pasamos un día inolvidable junto a él y su familia, viendo materiales sobre sus obras. Al salir de ahí le propuse a Marie France que hiciéramos una obra que devolviera las flores a Kazuo Ohno."

Entonces, agregó el coreógrafo, "aparece Leonard Cohen en escena. Cuando estábamos en el proceso de investigación sobre qué música quería utilizar, regresó a mi memoria —pues había perdido contacto con ella durante mucho tiempo— la música, la poesía y la figura de Leonard Cohen, a quien yo había escuchado y admirado en mi adolescencia y juventud. Me pareció interesante saber que un hombre que ya rondaba los 80 años todavía hacía giras, conciertos y discos. Su penúltimo álbum, Old Ideas, fue tal vez el que me dio la idea de trabajar con su música".

García Lorca es un hilo conductor interno, pero no es algo evidente en la obra, indicó el director de El Colegio del Cuerpo. "Una de las grandes motivaciones para que Kazuo Ohno se dedicara a la danza fue la bailarina de flamenco Antonia Mercé, llamada La Argentina, gran amiga de Federico García Lorca, quien le escribió el bellísimo "Elogio a Antonia Mercé". Cohen, un lorquiano furibundo, dice que García Lorca le enseñó que uno debería tener una voz propia como poeta y, para mí, Lorca es una figura fundamental, uno de mis poetas de cabecera."

Flores para Kazuo Ohno y Leonard Cohen es también una reflexión sobre el cuerpo y el tiempo, afirmó Restrepo. De hecho es un tema recurrente en su obra, al grado que, dijo, "algún día tal vez voy a cambiarle el nombre de Colegio del Cuerpo por el de Colegio del Tiempo. Yo creo que realmente no tenemos un cuerpo, somos un cuerpo; pero realmente no somos un cuerpo, somos un tiempo. Somos tiempo y tenemos que cuidar y esculpir ese tiempo mientras estamos en esta vida, que es un paso muy fugaz".

En un horizonte de excelencia y exigencia

Desde hace 18 años, el Colegio del Cuerpo ha trabajado con jóvenes que vienen de los barrios menos favorecidos de Cartagena de Indias, explicó Álvaro Restrepo. "Es una ciudad bellísima, pero con una realidad muy compleja, con mucho racismo y clasismo. El 70 por ciento de la población vive por debajo de la línea de pobreza. Decidimos trabajar prioritariamente, aunque no exclusivamente, con estas comunidades, porque le apostamos al tema de la integración y de la inclusión social."

Para el coreógrafo, "el arte tiene el poder de convocar y borrar diferencias sociales. De los bailarines de la compañía, siete han sido formados desde la infancia, provenientes de los barrios bajos de Cartagena, pero también tenemos una chica que viene de EU". Su trabajo con los menos favorecidos, especificó el coreógrafo, "es hacer el bien, pero también hacer las cosas bien. Sólo podemos impactar en lo social, lo político y lo educativo si realmente se ofrece un horizonte de excelencia y de exigencia. Eso los niños jóvenes lo reconocen".

Flores para Kazuo Ohno (y Leonard Cohen) se presentará el 17 de octubre en el Teatro Juárez de Guanajuato y los días 23 y 24 en el Centro Nacional de las Artes.

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